Diana Del Frari: a 22 años del brutal femicidio de la kinesióloga
El 14 de agosto de 2001 fue otro día de desgracias para la memoria colectiva de Cipolletti. Diana Del Frari, una kinesióloga que atendía su consultorio en el barrio San Pablo, madre de cuatro hijos, fue asesinada brutalmente. Su cuerpo tenía muchos golpes y más de 30 puñaladas. A 22 años del femicidio, la causa nunca llegó a juicio aunque hay pruebas que lo identifican.
Durante la investigación, hubo muchas hipótesis y más dudas que certezas. Hasta que un año y medio después la policía detuvo a Enzo Pérez, un hombre con antecedentes por violación y robo. Los indicios lo señalaban como el autor del salvaje femicidio: marcas en su cuerpo, el grupo sanguíneo que se correspondía con sangre que se encontró en el lugar del asesinato; algunas huellas digitales compatibles. Sin embargo, Pérez nunca llegó a juicio.
Detenido con prisión preventiva, la justicia ordenó que lo internen en una cárcel común. Fue trasladado al Penal de Roca. Y en una decisión insólita, contraria a todas las medidas habituales, fue alojado en un pabellón con el resto de los internos. Es sabido que existe una ley no escrita entre los reclusos: se acepta cualquier cosa, menos las violaciones. La policía lo sabe; la justicia lo sabe. En este caso, se pasaron por encima todas las prevenciones.
Una noche, los presos le hicieron pagar con sangre todas sus sospechas: Pérez fue golpeado con fiereza. Cuando la guardia llegó al lugar, agonizaba. Múltiples fracturas y pérdida de masa encefálica, fue la conclusión de la autopsia.
El caso nunca llegó a juicio, por lo que nunca se pudo demostrar públicamente su culpabilidad. Por más que una pericia de Gendarmería determinara una identificación del “100 por ciento”, en base a una pericia que para 2003 era novedosa.
El que descubrió su cuerpo fue el esposo, Pablo Scilipotti. Le llamó la atención que no regresara a su casa y fue hasta el consultorio, ubicado en 9 de julio y Libertad. La encontró muerta, en un charco de sangre. El asesino se había ingeniado para ingresar sin que nadie lo observara y asesinarla; supuestamente en un intento de abuso sexual.