Crecidas: la angustia de vivir con un ojo puesto en el nivel del río
Los vecinos de los barrios ribereños de la ciudad siguen mirando con angustia el paulatino aumento del caudal de los ríos. Esta madrugada, un leve aumento que eleva la zozobra pero que no ha producido mayores percances, salvo algunas filtraciones en las calles. Sobre el Neuquén, habrá nuevos aumentos de nivel entre mañana domingo y el martes: llegará hasta los 610 m3/segundo, un poco más que lo que se liberó durante la crecida de fines de junio.
En tanto, desde la represa de Arroyito (la última ubicada sobre el río Limay), se estarán erogando alrededor de 900 m3 por segundo durante los próximos cinco días, al menos. Esto aumenta las posibilidades de inundaciones sobre la ribera del río Negro, que estará llevando 1.500 m3, un caudal que hace varios años que no se veía.
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En prevención de eso, la municipalidad suspendió algunas actividades que se iban a realizar en el Centro Comunitario Colonia María Elvira. Las familias están realmente preocupadas por el constante incremento de las aguas y además, ante cualquier eventualidad se quiere tener las instalaciones despejadas.
Sobre la costa del Neuquén, todo es atención y duermevela. Desde Cuatro Esquinas a Labraña, los vecinos analizan día a día como evoluciona el nivel del río. La mayoría ya retiró sus pertenencias del sector más próximo a las aguas, que ya están sobre el borde del cauce.
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Desde Protección Civil se viene alertando a los pobladores sobre la necesidad de estar atentos porque los cambios que tuvieron los lechos y riberas de los ríos durante tantos de sequía han modificado la forma de reaccionar frente a una crecida. Se han formado islotes nuevos en el medio y en las márgenes, la vegetación avanzó sobre lo que era lecho de río.
A esto se agrega algunas obras de defensa clandestinas que se hicieron sobre las dos orillas, jurisdicciones de Río Negro y Neuquén, para proteger plantaciones pero que perturban el normal escurrimiento aguas abajo.