Robo de bicicleta termina en juicio contra la aseguradora
Una cipoleña decidió llevar a juicio a su aseguradora luego de que la dejara sin cobertura tras el robo de su bicicleta. La mujer recibió una carta documento en la cual le rescindieron el contrato, pero no solo eso, también le cuestionaron el recorrido, el horario y, para sorpresa de muchos, el hecho de no contar con una selfie junto a su bicicleta asegurada.
El episodio ocurrió mientras la mujer regresaba de cenar con una amiga en el Distrito Vecinal Noreste de Cipolletti. Al transitar por la bicisenda, fue interceptada con un arma de fuego y le robaron su bici. Al denunciar el hecho a Triunfo Cooperativa de Seguros Limitada, la respuesta se hizo esperar durante quince días. Además, hubo un error con el número de contacto y le informaron que faltaba documentación.
Pasaron dos meses hasta que finalmente recibió una carta en la que le negaban la cobertura, rescindían el contrato y la acusaban de un delito penal con el objetivo de evitar pagar una indemnización.
Decidida a buscar justicia, la mujer inició un juicio civil y durante ese proceso logró demostrar no solo el incumplimiento por parte de la aseguradora, sino que también se le asignó una indemnización por los daños sufridos. El fallo incluyó una multa civil contra la compañía por infringir la ley de Defensa del Consumidor. Sin embargo, es importante notar que el fallo aún no está firme y puede ser apelado.
Uno de los puntos conflictivos del proceso judicial fue el cuestionamiento de la aseguradora hacia el horario en el que la mujer se movilizaba en su bicicleta y el lugar, ya que no coincidía con el recorrido habitual desde su domicilio. Además, argumentaron que no había podido demostrar la posesión de la bicicleta a través de una fotografía en la que ella y el rodado asegurado aparecieran juntos.
Sin embargo, la mujer presentó pruebas sustanciales que respaldaban su versión de los hechos. Testimonios de la persona que había visitado aquella noche y de otra mujer que la ayudó a denunciar en la comisaría avalaron la veracidad de su declaración. Gracias a esta evidencia, la sentencia estableció una indemnización por el valor de la bicicleta robada y otra por el daño moral causado por la acusación injusta de haber cometido un delito penal.
Además de la indemnización, el fallo también impuso una multa civil basada en la ley de Defensa del Consumidor, debido al comportamiento de la aseguradora, que sistemáticamente demoraba una semana en responder a cada correo electrónico y violaba principios importantes como la buena fe negocial. En la carta documento que le enviaron, claramente intentaron persuadirla de desistir de cualquier reclamo, revelando así una conducta que claramente infringe la normativa de protección al consumidor.