2023-09-11

Causa Otoño Uriarte: Sobreseyeron a un acusado y enviaron a la querellante al Tribunal de ética

Hoy se desarrolló una nueva audiencia y debido a los plazos de tiempo, Agustina Bagniole, jueza de garantías, dictó la prescripción de la acción contra uno de los involucrados en la causa por el femicidio de la joven orense.  La medida fue sobre Juan Calfiqueo, acusado de encubrimiento.

Dicha instancia se desarrolló durante la mañana y estuvo presente Roberto Uriarte, padre de Otoño, e integrantes de Ni una menos de Cipolletti.

En primera instancia, Bagniole abordó el pedido de prescripción que presentó el defensor público, Juan Pablo Piombo. El abogado planteó que como su cliente Calfiqueo había sido acusado por encubrimiento que tiene una pena máxima de seis años de prisión la acción ya estaba prescripta. Cabe aclarar que en el Código Penal se cuentan los máximos de las penas para ponerle una fecha de vencimiento a los casos.

Como el máximo es de seis años y ese tiempo ya transcurrió, desde 2009 en que Calfiqueo fue acusado, la acción prescribió. Esto no se aplica para los demás imputados, a quienes le atribuyen la privación ilegítima de la libertad seguida de muerte de Otoño Uriarte. Al ser penas más altas el plazo es mayor.

Luego de tratar el pedido del Defensor y de brindarle las explicaciones al padre de la joven asesinada, la jueza de Garantías se refirió a una serie de audios que le había llegado, antes del desarrollo de la audiencia.

La abogada querellante habría hecho circular un audio de Whatsapp en los que además de indicar el motivo de la audiencia, se refería a la necesidad de “juntar mucha gente porque la presión social les jode a los jueces, los asusta, la audiencia va a ser por Zoom pero la jueza va a estar en el Poder Judicial”.

Lee también: “Gracias a Dios, se hizo justicia por la muerte de mi hija”

La magistrada consideró que, si bien coincide con las convocatorias en casos de trascendencia, fue más que ejercer presión sobre quien tiene que tomar una decisión. “No voy a decir que fue una intimidación, pero se pretendió el ejercicio de esta presión para la toma de una decisión en beneficio de la parte. Esto no debemos permitir”, manifestó Bagniole.

Consideró como grave que una profesional que interviene en una causa tenga este tipo de comportamientos. Como consecuencia resolvió darle intervención al Tribunal de Ética del Colegio de Abogados. “Entiendo que es una inconducta y espero que no vuelva a suceder”, agregó.

 

Te puede interesar