Hoy se recuerdan 24 años del femicidio de Ana Zerdán, otro hecho sin esclarecer en Cipolletti
El 18 de septiembre de 1999, el cuerpo de la bioquímica era hallado por su pareja, Juan Carlos Aguirre. Estaba en el baño de su laboratorio, en calle San Martín 930, a metros de Brentana. Había sido brutalmente asesinada y el caso se investigó como homicidio, porque todavía no existía el femicidio como figura legal.
Toda una comunidad marchó durante muchos años reclamando justicia y verdad. Hubo dos juicios, en 2008 y en 2016. En ambos, los únicos sospechosos fueron la pareja de Ana, Juan Carlos Aguirre y el hijo de éste, Juan Manuel Aguirre Taboada. El resultado fue el mismo en los dos juicios: absueltos.
El o los responsables y los motivos del asesinato seguirán siendo un interrogante para la comunidad cipoleña. Cabe aclarar que la acción penal prescribió y el caso quedó impune.
Graciela Edorna, del grupo de amigas de Ana, en dialogó con LU 19 dijo hoy que “realmente es durísimo, los años que han pasado, que no la tenemos a Ana y todo lo que después siguió pasando en Cipolletti”.
Agregó que tiene los mejores recuerdos, de tantas cosas que compartieron a lo largo de muchos años. “Las caminatas a la Isla Jordán, todos los mediodías salíamos a recorrer. Conversando, riendo. Fue muy fuerte y muy duro cuando me entere del brutal asesinato de Ana. Toda la comunidad salió a defenderla, a pedir justicia, aunque no hemos logrado que los culpables estén presos”, agregó Edorna.
Respecto a lo ocurrido en la investigación, la causa y los juicios, la amiga de Zerdán aseguró que “nos quedó gusto a poco en cuanto al esclarecimiento. Uno sabe cómo han sido las cosas, a veces faltan pruebas y queda sin aclarar y sin condenar a los culpables. Las amigas la tenemos clara y yo creo que la sociedad también”.