REVELACIONES SOBRE LA POLÉMICA OPERACIÓN QUE CAMBIÓ LA VIDA DE SILVINA LUNA.
El doloroso secreto revelado por el hermano de Silvina Luna
En una reciente entrevista, el hermano de Silvina Luna, Ezequiel, reveló a Ángel de Brito la desgarradora verdad detrás de la operación estética que cambió la vida de la modelo para siempre. Las declaraciones llegaron luego de la polémica generada por las palabras de Majo Favarón, esposa de Aníbal Lotocki, quien aseguró que la familia de Silvina consideraba a Lotocki como "un asesino".
Según el relato de Ezequiel, él fue quien acompañó a su hermana al quirófano, a pesar de estar en contra de la operación. Afirmó que le había expresado a Silvina en reiteradas ocasiones su desaprobación y preocupación, pero ella decidió seguir adelante con el procedimiento motivada por su deseo de lucir perfecta y por las críticas que había recibido anteriormente.
La historia se torna aún más dramática al conocer los detalles de las consecuencias que la operación trajo consigo. Silvina salió del quirófano con dolores intensos y su hermana tuvo que viajar en el auto con ella boca abajo, ya que no podía sentarse. Desde ese momento, su salud comenzó a deteriorarse rápidamente y las complicaciones fueron apareciendo progresivamente.
La revelación de Ezequiel Luna arroja luz sobre la angustia y culpabilidad que ha cargado sobre sus hombros. él considera que la muerte prematura de Silvina, a los 42 años, fue en parte su responsabilidad, pues fue él quien la acompañó en ese fatídico día al consultorio de Lotocki. A pesar de que el hermano de la modelo advirtió y se opuso desde un principio, sus palabras cayeron en oídos sordos.
Este testimonio desgarrador deja al descubierto la dura realidad del lado oscuro de la búsqueda de la perfección estética. En este caso, una operación mal realizada y los productos utilizados por el médico Lotocki provocaron un verdadero calvario en la vida de Silvina Luna y su familia.
La historia de Silvina Luna es una advertencia sobre los peligros y las consecuencias que puede acarrear una decisión tomada impulsivamente, sin tener en cuenta los riesgos y sin escuchar las advertencias de quienes nos aman.