2023-10-20

EL DRAMA DE UNA FAMILIA CIPOLEÑA

Tuvieron que abandonar su vivienda por los daños que provocaba la obra de al lado

Paredes rajadas, pisos agrietados, quebradura de cerámicos, temblores, fueron algunas de las consecuencias por la construcción de un edificio de ocho pisos. ¿Corresponde una indemnización?

Una familia que vivía en la calle Alem, entre Sarmiento e Italia, tuvo que abandonar su vivienda por el deterioro de las condiciones de seguridad que se produjeron por la construcción de un edificio de ocho pisos en el terreno lindero. Los padecimientos y el temor diario pasaban por los temblores en las paredes y los pedazos de revoque que caían todos los días.

Los propietarios nunca lograron llegar a un acuerdo con los responsables de la obra, por lo que tuvieron que recurrir a la justicia. La sentencia civil les reconoció el derecho a una indemnización, condenando a la empresa constructora y al arquitecto responsable.

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Pisos agrietados, desprendimiento de placas de revestimiento, quebradura de cerámicos y paredes rajadas formaron parte de los daños cuantificados. Apenas comenzó la obra, los propietarios pretendieron entablar un diálogo con los responsables de la construcción. Nunca llegaron a un acuerdo respecto de la modalidad de trabajo y de las medidas que se debían adoptar para evitar los perjuicios en la casa lindera.

Hasta la mujer que trabajaba en la casa manifestó que sentía miedo de entrar a la vivienda porque parecía que se venía abajo. “No se podía vivir, yo incluso no podía trabajar por miedo, imagino ellos que están constantemente con todo eso ahí, el ruido, escuchar que se caían cosas, andaban últimamente con muchos nervios, alterados y ahí tomaron la decisión de dejar la casa. (…) sentía mucho temblor en la parte donde se está construyendo el edificio”, declaró en el juicio civil esa empleada.

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Todos abandonaron la vivienda porque la construcción no se detuvo. El fallo hizo lugar a la demanda promovida por el propietario y le reconoció el derecho a ser indemnizado por los daños.

Condenó a la constructora y a uno de los arquitectos que estaba al frente del proyecto. Ahora se deberá cuantificar el costo de las reparaciones para establecer un valor monetario que compense todos los padecimientos.

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