2023-11-04

Flor del Prado: el rescate de una marca histórica de los cipoleños

El nieto de uno de los fundadores de la recordada bodega sigue adelante con la idea de recuperar un nombre con historia

Durante décadas, la marca Flor del Prado fue sinónimo de vino de mesa en las mesas de los cipoleños. Producto de la Cooperativa de Viñateros Unidos, entre 1950 y 1980 lideró el mercado regional y hasta colocó su marca en la camiseta del club Cipolletti. Eran años de pasión futbolística, de clásicos liguistas a cancha llena y de campeonatos nacionales en los que el albinegro paseó el nombre de la bodega por las canchas de todo el país.

Después vinieron los años aciagos de una economía hecha pedazos y un sistema que castigaba a la producción cooperativa. A mediados de los ’90, Viñateros Unidos entró en quiebra y tras un largo proceso judicial, sus bienes fueron rematados. La planta elaboradora, ubicada en San Luis y Mariano Moreno, se reconvirtió en un centro comercial.

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Pero “Flor del prado” como marca asociada a la historia de la vitivinicultura se resiste a convertirse en pasado. Una historia que tiene asociado a un periodista que se puso sobre los hombros la explotación de la chacra familiar; y de un martillero que tuvo el buen ojo de comprar el nombre para que no se fuera de la región.

(El "Gallo" Fernández, bastión en la defensa de aquel Cipo que paseó camiseta y marca por toda la geografía nacional)

La chacra está ubicada entre el casino y el río, a metros de la ruta 22 y de los puentes que nos unen con Neuquén. Luciano Fernández, que hace más de 20 años se mantiene al frente de un programa de temas económicos durante las tardecitas de LU 5, es el responsable de que aquel nombre vuelva a estar colocado en una botella de vino. Una historia que tiene un condimento especial: su abuelo fue uno de los fundadores de “Viñateros Unidos”.

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“Mi abuelo murió pocos años después de la fundación y sus hijos decidieron no continuar con las vides. Cuando me tocó hacerme cargo, me pareció que era un lindo homenaje volver a esta actividad”, contó Luciano. Y en esos menesteres estaba cuando los planetas se alinearon para que todo fuera más redondo: “recibí una llamada del que había sido el rematador de los bienes de la cooperativa. El se había quedado con el nombre y me lo ofreció. ‘Creo que sos la persona indicada. Si te interesa, puede ser tuyo’. Y empezamos”.

Claro que el mercado vitivinícola había cambiado profundamente y ya no se podía pensar en el mismo esquema que había dado vida a la Flor del Prado original. Preguntando con los que saben, llegó hasta el enólogo Marcelo Miras, hoy por hoy director provincial de Vitivinicultura. “Me recomendó que plante Pinot Noire, y así empezamos. Hoy también tenemos Malbec, Merlot y Cabernet”, apuntó.

Y los proyectos siguen: “tenemos pensado creonvertir las instalaciones que tenemos para ser una referencia de turismo regional. Un paseo por la chacra, para ver cómo son las tareas culturales; la posibilidad de participar en la cosecha de los racimos; pasar un día completo en la chacra”, resaltó Luciano.

Los que quieran comunicarse con la bodega, ya sea para programar una visita o comprar alguno de sus productos, pueden hacerlo a través de su Instagram: @fdp.patagonia; o visitando su sitio web: www.flordelprado.com

 

 

 

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