Identidad: un joven logró adecuar su cuerpo a su género autopercibido
Un joven de Cipolletti logró adecuar su cuerpo de acuerdo a la identidad de género autopercibido gracias al trabajo coordinado de varios organismos del Estado. Desde la obtención del DNI que le proporcionaba su nuevo nombre, hasta la intervención quirúrgica que promovió la “masculinización” del torso, el camino fue largo. Hubo algunos obstáculos que fueron superándose y que servirán como antecedentes en el futuro.
La obtención del DNI fue el primer paso para conseguir su objetivo. El segundo paso fue una terapia de hormonización, y el siguiente, la decisión de someterse a una cirugía. Allí aparecieron algunos inconvenientes: la obra social exigió algunos requisitos que no están indicados en la ley, aunque finalmente pudo superar las dificultades.
Leé también: Taller de capacitación en Cipolletti: Abordando la violencia familiar, de género y diversidades
La Ley 26.743 garantiza el goce de la salud integral, el acceso a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar el cuerpo, incluida la genitalidad, a la identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa. Además, establece que el sistema de salud, ya sea estatal, privado o de obras sociales, debe garantizar de forma permanente los derechos que la ley reconoce, y que todas esas prestaciones de salud quedan incluidas en el Plan Médico Obligatorio.
El joven de Cipolletti cambió primero sus datos en el Registro Civil y obtuvo un DNI conforme a su identidad. Luego comenzó a recibir el acompañamiento del consultorio inclusivo del hospital de Cipolletti.
El equipo de salud realizó el seguimiento de la terapia de hormonización. Sin embargo, advirtió que la obra social solo le reconocía la medicación al 70 por ciento. Cuando solicitó la cirugía de masculinización de torso, se encontró con una serie de obstáculos, como trámites y requisitos que no figuran en la ley de Identidad de Género, entre ellos, un certificado de salud mental.
El hospital de Cipolletti, a través del consultorio inclusivo; la Defensoría del Pueblo y el Poder Judicial trabajaron de forma coordinada para remover esos obstáculos.
El joven interpuso un amparo ante un Juzgado de primera instancia y con el primer pedido de informes a la obra social desaparecieron las barreras administrativas. No fue necesario avanzar en el trámite judicial, aunque el amparista dejó constancia en un acta, a modo de reconocimiento de derechos, del proceso que había transitado.
Seguí leyendo: El Papa Francisco ¿A favor de que los sacerdotes puedan casar a parejas del mismo sexo?
Las autoridades que intervinieron destacaron la importancia de un enfoque interinstitucional para garantizar los derechos fundamentales en el proceso de adecuación a la identidad de género autopercibida. La colaboración entre el Registro Civil y de Capacidad de las Personas, el sistema de salud, la Defensoría del Pueblo y el Poder Judicial fue fundamental para asegurar el acceso a la cirugía.
En el acta judicial el joven resaltó la necesidad de dejar constancia de los requerimientos efectuados por la obra social en post de la sensibilización, educación y coordinación entre las instituciones para facilitar un camino más libre y justo hacia la plena realización de los derechos de las personas transgénero.