2023-11-10

Balearon una vivienda de una familia del barrio San Lorenzo de Cipolletti

Los dueños de la vivienda aseguran que hace dos meses sufren amenazadas. Las denuncias ya están realizadas en fiscalía pero hasta el momento no hay solución, asi que ante las balas en sus casas deciden mudarse.

Ada y su familia viven en el barrio San Lorenzo de Cipolletti hace 17 años. Hace dos meses están sufriendo actos violentos por parte de un grupo de jóvenes del barrio, que no ceden en las agresiones. Anoche directamente realizaron disparos mientras sus hijos estaban en la casa. 

 "Esto comenzó hace dos meses. Tenemos vecinos muy violentos, se creen dueños de la calle. No podés salir, que te gritan, te tiran palabrotas. Y esto comenzó cuando tiraron una botella y nos rompieron el parabrisa de la camioneta. Y bueno, ahí mi marido sacó un machete, se empezó a pelear con el pibe."

 

Lee también: Allanan el galpón de empaque Kleppe por una denuncia de trata de personas

La falta de respuesta por parte de las autoridades ha llevado a la desesperación a esta madre, quien teme por la seguridad de sus hijos pequeños. A pesar de haber realizado denuncias y haber relatado los hechos ante la fiscalía, ninguna medida se ha tomado para salvaguardar la integridad de la familia.

 "Pasaron dos meses, la fiscalía no se ha movido. Yo ya no sé qué hacer porque yo me voy hoy, porque yo necesito proteger a mis hijos, porque la fiscalía no se mueve para protegerlos y ellos tienen 5 y 12 años."

"Y todo el mundo habla de los derechos del niño, pero en ellos parece que se olvidaron porque nadie actúa. Llegué hoy de trabajar a la mañana,  y habían disparos nuevos en mi casa. 6 disparos nuevos, fui otra vez tomándome la mañana, hice la denuncia, vinieron, sacaron fotos, no pasó nada más."

La situación ha llegado a tal punto que la familia se ve obligada a vivir encerrada en su propia casa, sin poder utilizar el patio debido a las constantes amenazas de los vecinos violentos, quienes parecen coordinarse y organizarse para amedrentar a la familia. Los disparos, piedrazos y amenazas de prender fuego a la vivienda se han convertido en hechos cotidianos y la presencia policial no ha logrado poner fin a esta pesadilla.

 

Te puede interesar