Reclamo urgente por el traslado de 74 monos utilizados en investigación
En un laboratorio de investigación del CEMIC en Buenos Aires, se encuentran actualmente retenidos 74 monos que fueron utilizados para realizar experimentos científicos. Las pruebas se suspendieron hace dos años y a pesar de los anuncios de trasladar a los animales a un santuario, aún no se ha determinado la fecha ni el lugar donde estos primates pasarán el resto de sus vidas.
El bioterio, inaugurado en 1983, era utilizado para investigaciones y pruebas de control en reproducción humana y experimental. Entre los proyectos realizados se encontraban programas de reproducción y conservación de los primates, mecanismos operantes en la ovulación y función del cuerpo lúteo, respuesta adaptativa al cautiverio, entre otros.
Los directores del laboratorio habían tomado la decisión de trasladar a los monos al santuario de Proyecto Carayá en Córdoba, sin embargo, el trámite no se ha completado y las asociaciones de conservación están preocupadas por el bienestar de estos animales.
Los monos viven en un ambiente artificial en el subsuelo del edificio y están divididos en jaulas individuales y jaulones compartidos. Dado que han nacido en cautiverio y nunca han estado en contacto con la naturaleza, no pueden ser liberados, sino que deben ser readaptados en reservas especializadas como Proyecto Carayá.
Alejandra Juárez, directora del santuario, ha expresado su disposición para recibir a los animales, pero requiere la colaboración del CEMIC para preparar los recintos y asegurarse de que los monos puedan vivir en condiciones adecuadas. Juárez ha destacado que han recibido monos de otros laboratorios en el pasado y han logrado rehabilitarlos, por lo que considera que no hay motivo para retrasar el traslado de los monos en Buenos Aires.
El proceso de traslado es complejo debido a la cantidad de animales y a los cuidados que se deben tener en cuenta. Sin embargo, expertos en primatología han señalado que no es necesaria la anestesia para el traslado y que este puede realizarse sin poner en riesgo la vida de los monos.
A pesar de que el cierre del bioterio fue una decisión del CEMIC, no se han dado a conocer los motivos para no haber completado el proceso de traslado. Una investigadora del CONICET ha mencionado que un informe con sugerencias para el traslado fue entregado hace más de dos años, pero la decisión final recae en el CEMIC.