Un policía condenado desafía a la justicia
En un episodio que marcó la historia policial de Fernández Oro, Darío San Martín, integrante de la Comisaría 26, se encuentra en el centro de la polémica tras ser condenado a 4 años de cárcel efectiva por propinar un violento escopetazo en el rostro a un trabajador cipoleño durante un control de rutina el 10 de octubre de 2021.
El caso, que atravesó diversas etapas investigativas, llegó finalmente a juicio oral este año en los tribunales cipoleños, donde los jueces Florencia Caruso, Julio Sueldo y Marcelo Gómez fallaron declarándolo culpable por el delito de lesiones graves. La gravedad del acto se agravó por el uso de un arma de fuego y por ser el acusado un miembro en ejercicio de una fuerza policial.
San Martín, lejos de aceptar la sentencia, ha decidido impugnar el fallo a través de su abogado, buscando revertir la condena que lo mantiene al borde de la cárcel. Mientras tanto, se mantiene en libertad bajo pautas de conducta, a la espera de la audiencia en el tribunal de Viedma, programada para el próximo mes.
La víctima, por su parte, ha quedado marcada por las graves secuelas del violento incidente, generando un debate sobre la conducta policial y la responsabilidad de quienes portan armas en el ejercicio de sus funciones. La incertidumbre reina mientras la justicia evalúa el destino de un policía condenado que desafía la sentencia que lo señala como responsable de un acto que dejó huellas imborrables en la vida de un ciudadano cipoleño.