El trueque del Don Bosco crece y se afianza
En diferentes días y horarios, la plaza del barrio Don Bosco es el punto de encuentro para cientos de personas que aprovechan el espacio para poder aportar algo más a la golpeada economía familiar. El “trueque” lleva varios años y con los últimos ajustes y el incremento de precios, muchos vecinos de la ciudad se sumaron a la feria.
Ropa nueva y usada, comida, frutas y verduras, cosméticos, artesanías, algún que otro mobiliario o elementos que están en buen estado y que en las casas ya no se ocupa. Así se compone la feria que se instala en el espacio verde de Primeros Pobladores y Perú. Algunos con gazebos, otros con sombrillas, mesas de camping, reposeras, percheros, hasta el mismo cerco perimetral que rodea la plaza, todo es valido para exhibir la mercadería.
Principalmente son mujeres, de diferentes edades, las que instalan sus puestos los lunes, miércoles, viernes y principalmente los sábados, en diferentes horarios, pero en especial desde el mediodía hasta la tarde. Los precios son muy variados, pero todos accesibles al bolsillo del laburante, estudiante, de familias que se ven afectadas por sueldos bajos, trabajos en negros, desocupación o bien una inflación constante que no da tregua y “complica llenar la olla”.
“Somos estudiantes y venimos cada vez que podemos, sobre todo los fines de semana. Ahora se ve más gente vendiendo que la que viene a comprar. Nosotras venimos para lograr un ingreso más para fotocopias, colectivo y ayudar a solventar esos gastos a nuestras familias. Por lo horarios de la facultad no es fácil conseguir trabajo, hacemos trabajos por horas”, comentaron dos jóvenes que vendían ropa usada, en buen estado.
En otro sector, también con un puesto de ropa y varios elementos que ya no usa en su casa, otra mujer comentó que “la cosa cada vez está más difícil, la plata no alcanza y esto es una opción que suma. Con esto no te salvas, pero te ayuda a sumar a la economía de tu casa y al que compra también, porque capaz no le alcanza para algo nuevo”.