2024-01-19

¿Quién controla a las cotorras?

Estas aves invasoras, sin depredadores naturales en la región, se multiplicaron rápidamente y ya se siente el impacto sobre la producción. Analizan alternativas para controlar la población.

Al principio se las veía solamente en las grandes arboledas de la periferia de la ciudad. Sus preferidos: los eucaliptos de la cancha de Marabunta, el gran ejemplar de Alem y Kennedy o los que se encuentran en la zona del ferrocarril. Sin enemigos naturales y con abundante alimentación, la población de cotorras se multiplicó drásticamente y se convirtieron en un serio problema. Están provocando daños en la producción frutícola y los chacareros piden medidas de control.

 

Un equipo de investigadores y extensionistas del INTA Alto Valle y la Facultad de Ciencias del Ambiente hizo un relevamiento de los daños provocados por estas aves en dos plantaciones de almendros ubicadas en Cipolletti y Cinco Saltos.

 

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La investigación se realizó en 2021. La observación visual de frutos caídos reveló un nivel alto de infestación. Del total de frutas caídas durante la temporada primavera-verano, el 38 % en Cipolletti y el 64 % en Cinco Saltos de las plantas de Guara presentaban daño por cotorras. En cambio, sólo el 2 % de las plantas de Marinada en Cinco Saltos mostraba daño.

El conteo directo en ramas de frutos sanos y afectados por cotorras, determinó que el daño acumulado en las variedades Guara y Marinada era diferente. Para la primera variedad, en Cipolletti y Cinco Saltos, el daño totalizó el 12 % y el 6 % de los frutos, respectivamente, mientras que, para la segunda variedad, en Cinco Saltos, el daño no superó el 1 % en Marinada.

 

Los productores de frutos secos vienen reclamando medidas urgentes para frenar la expansión de esta especie y piden que se la declare “plaga” para permitir medidas de control más drásticas. “Estamos con una superpoblación de cotorras. Creo que hay que concientizar a las autoridades para que entiendan que debe disminuir la población”, dijo un productor de nueces y almendras Nogallia. Y agregó: “Nos está produciendo mucho daño. La cotorra se come todo en todos los estadíos, es un flagelo para los productores”.

 

Especialistas del INTA y de la Universidad del Comahue explicaron que la cotorra “tiene una amplia adaptación alimentaria y aunque también consume flores, frutos, semillas de plantas nativas, además se alimenta de diferentes cultivos”.

 

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El aumento en la población de cotorras produce “crecientes daños en las frutas, tanto de pepita, carozo como frutos secos. Año tras año, los productores reportan daños en sus plantaciones, desde el estado de yema hinchada a la salida del invierno, como así también las flores, brotes hasta llegar finalmente a los frutos”.

Una de las propuestas que se está estudiando para controlar en forma natural la población de esta especie es la introducción de aves rapaces como el halcón peregrino, aguilucho, gavilán, búhos y lechuzas, enemigos naturales de las cotorras.



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