Se fugó de prisión el delincuente que intentó asesinar al dirigente social Ricardo Frutos
Ricardo “Cara Cortada” Calderón cumplía una condena a 15 años de prisión por el intento de robo y homicidio del dirigente vecinalista Ricardo Frutos. Sin embargo, aprovechó una salida transitoria y no volvió a la Unidad Penal de General Roca. Se reactivó el pedido de búsqueda.
El sangriento episodio se produjo el 20 de septiembre de 2015, cuando tres sujetos encapuchados intentaron asaltar las instalaciones del club San Sebastián, donde supuestamente Frutos tendría una gruesa suma de dinero. Llegaron encapuchados, armados hasta los dientes y dispuestos a usarlas. Pero nunca contaron con la feroz respuesta de Frutos.
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Esa madrugada, el barrio San Sebastián – ubicado sobre la calle Saturnino Franco al 3000, cerca del Parque Industrial -, despertó alarmado por la intensidad de la balacera. El dirigente atacado respondió a los tiros. Uno de sus agresores, Lorenzo Hernández, fue encontrado muerto en un baldío del barrio Labraña. Se supone que fue abandonado por sus compañeros al constatar que estaba muerto.
Calderón, que para entonces era un fugitivo del penal de Roca por otras causas, fue detenido en el Hospital Castro Rendón, de Neuquén, donde había pedido asistencia por un balazo en el brazo. Hubo un tercer sospechoso en la refriega que finalmente fue dejado en libertad por falta de mérito.
Frutos no la pasó mejor: recibió tres balazos, dos en el pecho y uno en el abdomen. Así y todo, logró llegar al Hospital de Cipolletti, donde lo intervinieron para extraer los proyectiles y reconstituir los órganos afectados. De todos modos, nunca se recuperó del todo. Después de aquel ataque padeció diferentes problemas de salud y el 10 de enero del año pasado falleció de un ataque cardíaco.
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Titular de la cooperativa de viviendas, de la radio FM y presidente del club que llavan el mismo nombre, Frutos siempre fue un personaje polémico y contradictorio en la vida social cipoleña. Solía jactarse públicamente de los fondos que manejaba, situación que motivó el ataque mencionado.
Por ese ataque a balazos, Calderón fue condenado a 15 años de prisión, pena que debía terminar en febrero de 2030. Sin embargo, aprovechó el beneficio de salidas transitorias que le había concedido el juez de ejecución penal Lucas Lizzi para fugarse.