FEMICIDIO DE AGOSTINA MAZZINI:
La liberación de Chucky Velásquez “es un escándalo jurídico y judicial”
La decisión de la justicia provincial de “expulsar” del país al femicida Alex “Chucky” Velásquez, que en sentido estricto significó su libertad ni bien llegó a suelo chileno, implicó “un escándalo jurídico y judicial”, puntualizaron los abogados que representan a la familia de Agostina Mazzina. No sólo que nunca se los consultó sobre la medida, sino que se enteraron de la situación un año después, en forma casual por un tercero.
Leonel Herrera y Manuel Leiva asumieron el patrocinio de la mamá de Agostina, Doris Fernández; y de la hermana, Mariana Mazzina. Ya pidieron acceso al expediente, pero con la feria judicial de por medio, todavía no se los facilitaron. “Una vez que podamos leer los fundamentos de esta decisión analizaremos cuáles son los pasos jurídicos a seguir”, puntualizaron.
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El juez de Ejecución Penal, Fernando Romera, les confirmó que “Chucky” está en libertad desde el 20 de enero del año pasado. Lo realmente insólito es que la familia se enteró a través de las redes sociales. A mediados de enero, una mujer les preguntaba desde Chile si Alex “Chucky” Velásquez era la misma persona que había asesinado a Agostina. Y les avisaba que hacía un año que estaba viviendo en el vecino país.
Desagradable sorpresa para la familia de la víctima. Primero, porque nunca fue consultada ni consultada sobre el inicio del proceso de “extrañamiento”, una figura judicial que implica la expulsión del país de un ciudadano extranjero que haya cometido un delito, y la imposibilidad de regresar. Interrumpe la condena judicial en la Argentina, pero si en el país de origen no tiene causas pendientes quedará en libertad.
“Chucky” asesinó a la adolescente el 31 de enero de 2009 en su casa de Fernández Oro. Había conocido a la víctima cuando asistió a un albañil para trabajar en una apliación. Esa madrugada, trepó hasta la ventana de la planta alta y atacó a Agostina: la joven recibió múltiples cuchilladas en la cara y los brazos – lo que habla del desesperado intento de defenderse -, y una puñalada profunda en el pecho, que fue la herida mortal.
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Fue condenado a 35 años de prisión; pero solo pasó 13 años en la carcel. El juez Romera le habilitó el proceso de “extrañamiento” sin tener en cuenta una fuga protagonizada por “Chucky”, que de por sí lo inhabilitaba para acceder a ese beneficio.
"El escándalo jurídico y judicial, radica en que la familia como víctima nunca fue informada del proceso, ni tampoco de su libertad, a punto tal de haberse enterado por la red social Instagram a través de un tercero. La situación claramente, las coloca en una situación de vulnerabilidad y de peligro, frente a la posibilidad de que el asesino, regrese nuevamente al país", explicaron Leiva y Herrera.