HISTORIAS QUE INSPIRAN
Claudia Renzetti: una cipoleña rumbo al Valle de las Lágrimas
Claudia Renzetti será una de las integrantes de la delegación compuesta por mujeres recuperadas de cáncer de mama que iniciarán el 1 de marzo la expedición al Valle de las Lágrimas, ubicado en Mendoza a 3.600 metros de altura. La cipoleña, es una de las referentes de “Río Rosa”, un programa provincial que se lleva adelante en nuestra ciudad a través de la Escuela Municipal de Canotaje.
El punto de encuentro será la ciudad de Mendoza a unos 290 kilómetros de la localidad El Sosneado, donde iniciará la expedición de tres días de largas caminatas. Allí estará Claudia con un nuevo desafío. La cipoleña viene de participar de la Regata Internacional del río Negro en la categoría Travesía Mixto y ahora integrará el grupo de 42 personas que emprenderá la aventura cargada de historias.
A Claudia le diagnosticaron cáncer de mama en el 2021. Luego de realizar su tratamiento decidió volver a su rutina deportiva y encontró en el remo un gran beneficio fisiológico que le permitió tener un drenaje linfático de forma natural. Un año y medio después se sumó a la gran travesía de la Regata Internacional del río Negro y se preparó para afrontar este nuevo desafío en Mendoza, que iniciará en marzo.
La expedición al Valle de Las Lágrimas dura tres días y dos noches, en el campamento El Barroso ubicado 2.500 metros sobre el nivel del mar. Será en un formato de trekking de entre 40 y 45 personas con pacientes oncológicos y médicos oncólogos. Participarán mujeres de Uruguay, del Instituto Privado de Oncología Fleming de Buenos Aires, de Bariloche, de otros puntos del país, como Renzetti representante de Cipolletti.
Habrá una logística de apoyo a cargo, con caballos silleros para cruzar ríos y 14 mulas cargueras para llevar carpas, leña, comida, bolsa de dormir y todo lo necesario para la expedición a la cordillera de Los Andes cerca del límite con Chile
El primer día se llegará al campamento El Barroso, son unas 6, 7 horas aproximadamente de caminata, que dependerá de la temperatura, del grupo, del curso de los ríos teniendo en cuenta que en Mendoza durante septiembre y octubre hubo una nevada histórica y en esta época hace mucho calor y ríos están con mucho caudal.
El segundo día se emprende el camino de casi siete horas al Valle de Las Lágrimas, un sitio rodeado por glaciares eternos y de la naturaleza salvaje de la cordillera Los Andes, en donde se puede apreciar el monumento que recuerda el avión que se estrelló 1972 en el que viajaban los jugadores de rugby del Old Christian’s Club de Uruguay.
Es un día largo que puede superar las 10 horas de trekking incluyendo las 2 horas en el sitio del monumento, más las 5 horas para volver al campamento.
El tercer día son 6 horas para volver al punto de inicio de la expedición, que es después del hotel abandonado en puestos de arrieros. Se trata de una experiencia emotiva y movilizante que se ha realizado en dos oportunidades y que tendrá a una cipoleña entre las participantes en esta tercera edición.
“Más allá de lo icónico del lugar y todo lo que representa el Valle de las Lágrimas, para mi es un desafío llegar a esa altura a 3.600 metros sobre el nivel del mar. Es un memorial para todo lo que pasó ahí y para todo lo que pasamos las mujeres que vamos” expresó la cipoleña.
“Somos personas que hemos pasado por la enfermedad y hemos trascendido a la misma. Es un volver y festejar la vida en ese lugar. Darnos cuenta que la vida sigue después de lo que hemos pasado. Estoy emocionada de poder ir con el grupo, de representar a mi ciudad. Estoy feliz por formar parte de esta experiencia” indicó Renzetti.
Por otra parte, el guía Eduardo Molina comentó: “El mensaje que dan las mujeres en esta experiencia es sumamente alentador. La montaña te da mucha enseñanza, mucha alegría y ganas de vivir. Te permite contemplar un paisaje, te sientes pequeño, humilde, te permite un momento de introspección”.
No será una expedición fácil para cualquier persona. Este grupo se viene preparando hace meses. Tiene volúmenes largos de horas de caminatas con sol o frío, con temperaturas cambiantes. No hace falta tener experiencia en cordillera, pero la gente tiene que prepararse para realizar la expedición.