Un dolor de cabeza: la compra de anteojos por internet terminó con una causa judicial
Para un cliente de Cipolletti, lo que parecía una atractiva oferta para comprar dos pares de anteojos terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza. Y no solamente porque no coincidían las graduaciones de los lentes con las especificaciones solicitadas, sino porque tuvo que recurrir a la justicia para que le devuelvan la plata. ¿Cobrará? Tiene un fallo a favor, pero ni la empresa ni el vendedor se presentaron a las audiencias.
Todo comenzó cuando esta persona se dejó tentar por la oferta que se publicitó en la plataforma de Facebook de una óptica cordobesa y continuó a través de Whatsapp. Pero, sorpresa: cuando los anteojos llegaron no coincidían ni los modelos ni la graduación. El hombre tiene miopía en un ojo y astigmatismo en el otro con una graduación altísima, por lo que su necesidad era urgente.
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Al probárselos, ya se dio cuenta de que no le iban a servir. Fue a una óptica para medir las graduaciones y descubrió que ninguno de las lentes coincidía con las recetas que había enviado. Comenzó los reclamos, devolvió los anteojos pero no obtuvo más respuestas. Luego inició un proceso de menor cuantía en el juzgado de Paz de Cipolletti.
A la óptica, que en Facebook se identificaba como Opticenter, no la pudo notificar. En consecuencia desistió del reclamo para no dilatar el proceso. En cambio sí pudo notificar al hombre con el que mantuvo conversaciones por Whatsapp y con el que, en definitiva, concretó el negocio. De todas formas, esa persona no se presentó a contestar la demanda ni a la audiencia fijada.
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El fallo determinó que el caso se encuadra dentro de la relación de consumo, bajo las disposiciones del Código Civil y Comercial y la ley de Defensa del Consumidor, dado que se trataba de un contrato celebrado a distancia y por medios electrónicos. La ausencia injustificada del vendedor en el proceso se interpretó como un reconocimiento de la veracidad de los hechos alegados por la parte afectada.
El reclamo prosperó por una suma de dinero que incluye el valor de los anteojos y el gasto de la devolución, con intereses. También se le aplicó al vendedor una multa civil en concepto de daño punitivo. Se fundamentó esa decisión en el hecho de que en reiteradas oportunidades el cliente requirió solución al reclamo y las respuestas fueron evasivas. También se consideró que se trata de anteojos recetados, con lo cual es claramente un artículo de necesidad que debe ser considerado con la seriedad pertinente y el demandado no tuvo reparos en ello.