El Municipio controla el ingreso ilegal de pescados y mariscos a la ciudad
En vísperas de Semana Santa y el fin de semana extra largo que habrá, a través del Departamento de Abasto e Introducción Bromatológica, comunicaron que se intensifican los controles de ingreso ilegal de pescados y mariscos a la ciudad.
Este jueves 14 de marzo, inspectores de la Dirección de Comercio en conjunto con personal de Tránsito realizaron controles en los puestos ubicados sobre calle San Luis y Circunvalación; Pacheco y frente a la terminal de Ómnibus; y Mariano Moreno y Ruta 151.
Estos controles continuarán desarrollándose durante toda la semana, según informó Diego Zúñiga, Director de Comercio.
Al aumentar el consumo de estos productos durante la Semana Santa, se intensificarán los controles para garantizar el estado y el transporte de los mismos, de forma que sean de consumo seguro para los vecinos.
Se recuerda a los vecinos y vecinas que la compra de pescados y mariscos se debe realizar en las pescaderías y supermercados habilitados en la ciudad.
Estas son las pescaderías habilitadas en Cipolletti:
-Mi Pescadería: Mengelle 1022
-El Pulpito: Brentana 102
-El Buen Puerto: Río Negro 2525
-La Pescadería de Cipolletti: Belgrano 7
-Puerto Azul: Mengelle 823
-Golfo Azul: Pacheco 238
-La Pescadería de Ana: La Esmeralda 944
-Almar: Brentana 612
-Marazul: Naciones Unidas 699
-La Pescadería de Ana: José Penna 390
Además se recuerda que el pescado es un alimento que se puede alterar facilmente si no se conserva de forma correcta. Se recomienda refrigerarlo inmediatamente para evitar el corte de la cadena de frío, mantenerlo no más de 1 o 2 días en la heladera en un recipiente hermético para evitar contaminación cruzada por el derrame de jugos proteicos.
También se puede mantener hasta 3 meses en freezer (entre -12°C y -18°C), se debe evitar descongelar y volver a congelar los pescados y mariscos. Al descongelarlos, no hacerlo a temperatura ambiente y una vez descongelado, consumirlos lo antes posible.
Conservar hasta su fecha de vencimiento, observar información del rótulo y no adquirir ni consumir productos cuyo envase demuestre signos de alteración (hinchados, abollados, con pérdida del contenido, oxidados, etc).