Cuánto cuesta sostener el sistema de transporte de pasajeros en Cipolletti
La eliminación de los subsidios al transporte público de pasajeros puso en crisis al sistema en forma integral, porque trasladar el costo total al boleto implicaría la imposibilidad de abonarlo para una gran mayoría de los pasajeros. En casi todo el país, los municipios y las provincias tuvieron que incrementar los recursos que le asignan al sostenimiento del sistema. Pero tampoco alcanza.
En el caso de Cipolletti, entre diciembre del año pasado y marzo, la municipalidad cuadriplicó sus aportes: de los tres millones anteriores, pasó a 11,2 millones de pesos mensuales. Los aportes provinciales también tuvieron un aumento considerable: de 8,9 millones, pasó a 15,3 millones.
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En forma paralela, el costo del pasajer tuvo un incremento considerable y pasó a valer 850 pesos por viaje. Y con todo eso, desde la empresa reclaman que los fondos son insuficientes como para sostener un esquema de funcionamiento mínimo. Como el que tiene hoy Cipolletti.
Según trascendió, los números de Pehuenche indican que mantener un colectivo en funcionamiento en la ciudad tiene un costo de 13 millones de pesos mensuales. Con cinco unidades haciendo los diferentes recorridos, los subsidios provinciales y municipales cubren el 42 % del gasto total. Y la cantidad de boletos vendidos (con el incremento considerable que recibieron), no alcanza a cubrir lo que falta.
¿Es lógico ese número que presenta Pehuenche para la calidad del servicio que presta? Una rápida consulta que hicieron desde el muncipio les dio un dato sorprendente: en Neuquén capital y Bariloche, el costo supera los 22 millones de pesos por cada colectivo puesto en funcionamiento.
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Con estos números, entienden los funcionarios municipales, es más que lógico que hay que buscar nuevas formas de financiamiento. Y la tasa vial es una forma de hacerlo: que quienes cargan combustible en una estación de servicio paguen un adicional destinado a sostener el colectivo. La primera en hacerlo fue Mar del Plata, donde gestiona Guillermo Montenegro, un dirigente del PRO.
La siguieron la gran mayoría de los municipios medianos y grandes de todo el país: desde el conurbano bonaerense a la región de Cuyo, a Córdoba – donde directamente es provincial -, o la Patagonia. Neuquén y Cipolletti ya la aprobaron y están trabajando en su reglamentación.