Los perros héroes: cómo entrenan a los canes en Cipolletti que salvan vidas
Durante este fin de semana, se encendieron las alarmas en Cipolletti tras la desaparición de Ernestina Valenzuela, una abuela de 82 años conocida cariñosamente como Tina. Ernestina se había ido del Hogar Residencial Mi Segunda Niñez, ubicado sobre ruta 22, entre Mastrocola y la entrada a la Isla Jordán de Cipolletti.
La abuela finalmente apareció con vida cerca de la medianoche. Estaba acurrucada debajo de un árbol, soportando el frío de la noche. La perra Delta del área de Canes, marcó el sector donde la hallaron.
"El adiestramiento del día a día es con ejercicios continuos, donde vamos cambiando, rotando las guardias, entonces tratamos de trabajar con todos de la misma forma, y salir al campo. Muchas veces, al principio trabajamos acá, y ya después, porque como el perro familiariza mucho, salimos a trabajar afuera.
Todo lo hacemos a través de juegos, lo que para nosotros es un trabajo, para el perro es un juego. Le ponemos algo para que busque la tarea que queremos destinar para cada uno de ellos, y bueno, a través de un manguito se juega con ello. Si lo logra se les da una recompensa. Mayormente al principio empieza con alimento, o salchicha, y después ya empiezan a hacer, se saca todo eso y se empieza a trabajar a través de las caricias. Cariño, lo levantás, muy bien ese perro, bueno, de esa forma" indicaron desde la escuela de canes.

Edgardo Pino, periodista de canal 10, entrevistó a Cristian Ramos, Sargento primero integrante de la División Canes de Cipolletti, donde contó la histira de Delta la perra heroína.
"Delta fue donada cuando tenía dos añitos, desde la ciudad de Catriel. Lleva con nosotros cuatro años, las empezamos a preparar en rastro específico, vimos que tenía buen potencial, a partir de los seis meses empezó ya a trabajar en distancias muy largas, así que de ahí ya quedó en parte del grupo de canes."
Gracias a Dios pudimos ubicar una prenda de la abuela ahí en el hogar, fue una campera color beige. Le hacemos la impronta al can Delta que baja la cabeza automáticamente y sale despedida hacia mano derecha. Nos encontramos con un domicilio, pasa por el domicilio, salen perros de la casa, Delta sigue totalmente metida en su trabajo, gira mano derecha por atrás de la casa y nos encontramos con la abuela tiradita ahí en un costadito bajo una planta, era un sector muy difícil de llegar, oscuro, a la vista del ser humano no estaba, pero gracias a Dios para el olfato de Delta fue muy fácil."