VIDEO. Un Dios aparte: fue atacada por un Dogo y un Pitbull y terminó con múltiples fracturas
Noelia salió a comprar en su barrio, como en muchas otras ocasiones, aunque esta vez, por fortuna, decidió dejar a su hijo, sino la historia quizás hubiese sido otra. La mujer iba pensando en qué debía comprar, cuando la atacó uno de los perros. Allí comenzó una película de terror, de desesperación para esta vecina que terminó con múltiples fracturas y salvó su vida de milagro.
Ocurrió en la mañana del viernes, en calle Bolivia de Cinco Saltos. En dialogo con Canal 10, Noelia contó que había pensando en llevar a su hijo, pero finalmente se quedó con su pareja. Salió de su casa y cuando iba llegando a una intersección cercana, como vio que había varios perros, cortó camino por la calle mencionada.
“Cuando voy caminando, pensando qué es lo que tengo que comprar, me doy vuelta y ya tenía el perro encima. Y lo único que hice fue poner mi brazo, miro y ya el perro me tenía agarrado al pullover. Solamente me había agarrado al pullover. Intento correr un poquito más atrás, el perro me agarra el brazo y empezó a morderme, a tironearme”, relató a la cámara del Noticiero del 10.
Y siguió: “empecé a sentir que me estaba enterrando más fuerte los dientes. Empiezo a gritar. Cuando empiezo a gritar, empiezo fuertemente a girar con el perro, a dar vueltas. Y siento como que ya me había hasta quebrado el brazo. Fue horrible la sensación”.
Noelia comentó que el perro que le muerde el brazo, hasta quebrarlo, era un Dogo argentino, pero también la atacó otro animal por la espalda, en este caso dijo que es mezcla con Pitbull. “Tengo lastimada la pierna acá atrás y el muslo. En esa situación yo ya estaba entregada, porque nadie salía, nadie me veía”, relató la mujer, todavía conmocionada por lo vivido.
En ese momento vio que un vecino para ayudarla tomó piedras y un palo, mientras los perros seguían atacándola y mordiéndola.” No me soltaban, no me querían soltar”, recordó.

En un determinado momento, los animales la dejaron y ella empezó a darse cuenta de las lesiones. La mano empapada de sangre, dolor en diferentes partes. Noelia alcanzó a decirle a otros vecinos que habían salido a auxiliarla que se sentía mal y que se iba a desmayar.
Finalmente, una vecina la llevó en su auto hasta el hospital, donde estuvo casi tres horas siendo atendida por las múltiples heridas y fracturas. “Cuando salí estaba mi familia, vecinos y los dueños de los perros que me pedían disculpas, se hicieron cargo. Hoy la puedo contar, pudo haber sido peor, pudo haber sido un nene, un abuelo y no la hubiesen contado. Doy gracias a Dios que no me tiraron los perros porque la historia sería otra. Podrían haber agarrado la cara, el cuello, y yo no la cuento”, agregó la mujer.