FARÁNDULA
La vida amorosa de Marina Calabró
Marina Calabró parece estar trabajando de manera persistente para recuperar el corazón de Rolando Barbano. Este ardor en el intento ha llevado a muchos a recordar y reflexionar sobre las relaciones pasadas de la periodista a lo largo de los años. Una mirada a su historial amoroso revela una serie de romances intensos y significativos que han marcado su vida.
El primer amor conocido de Marina Calabró en el mundo de los medios fue Maximiliano Ambrosio, un hombre ajeno a la farándula pero de gran interés en ella. Se conocieron en La Stampa, el restaurante de la familia de Marina. Este encuentro marcó el inicio de una relación que motivó a Ambrosio a adentrarse en el mundo mediático, terminando como conductor de un programa de cocina junto a Narda Lepes y Sebastián Tarica. Abundaba el amor en la pareja, tanto que decidieron casarse en 2002. Sin embargo, el matrimonio no prosperó y culminó en 2004 debido a celos y conflictos: "A mi marido no le agradó que aceptara sumarme a Hechiceras, no le gustaba que me trepara con De la Guarda ni que desfilara para Giordano. Y a eso se le sumó algunas incompatibilidades de caracteres".
En aquella época, también se rumoró sobre un supuesto affaire entre Marina Calabró y Marcos Di Palma, pero ella desmintió estas acusaciones: "Si me hubiera casado con un hombre que me revisa el celular, eso hablaría muy mal de mí y subestimaría la inteligencia de él. De ninguna manera hubo revisión de celulares ni persecuciones de nada porque no se trató ni de desconfianza ni de terceros".
Posteriormente, Marina encontró uno de sus grandes amores en Martín Virasoro. Su relación comenzó durante el programa 'Patinando por un Sueño', donde Marina participaba y Martín era el jefe de coach. El amor floreció rápidamente, y la pareja decidió tener una hija, Mía, quien llegó a sus vidas en 2009. La relación era tan sólida que hablaron de la posibilidad de casarse: "Nunca digas nunca. Yo creo que más tarde o más temprano me va terminar convenciendo". No obstante, el amor llegó a su fin en 2014: "La decisión de separarnos no fue de un día para otro, porque cuando uno tiene un hijo en común, las decisiones que se toman son elaboradas. Esto lo fuimos hablando y procesando hasta que ejecutamos la decisión. Seguimos siendo familia porque tenemos una hija".
El último gran amor de Marina antes de Rolando Barbano fue Martín Albrecht, director comercial de América TV. "Estamos súper bien así. Los dos ya pasamos por el casamiento y la propuesta es que esta sea una pareja de disfrute. Igual nunca digas nunca". Sin embargo, después de 10 años de relación, confesó que el desgaste les llevó a la ruptura.
Con la esperanza puesta de nuevo en el amor con Barbano, la trayectoria amorosa de Marina Calabró es un testimonio de su búsqueda constante de la felicidad y el equilibrio en sus relaciones.