VIDA
Carla Conte reveló por qué guardó la placenta de sus hijos en su heladera durante años
La actriz Carla Conte ha dejado a muchos boquiabiertos al contar una historia muy peculiar de su vida privada. Si bien generalmente se la conoce por su trabajo en la televisión y en la actuación, esta vez sorprendió a todos al hablar sobre lo que hizo con la placenta de sus hijos, Mora y Facundo.
La anécdota comenzó cuando Carla Conte relató que, tras el nacimiento de su hija Mora, decidió guardar la placenta en el freezer como parte de una ceremonia personal. "¡No fue broma! Es real", aclaró la actriz, subrayando la seriedad de su decisión. "Mi hija Mora, que ahora tiene 15 años, nació en el living de mi casa. Lo que se hace en estos casos es una especie de ceremonia en la que uno entierra la placenta para devolverla a la naturaleza", explicó. Sin embargo, el ritual no se realizó de inmediato, y la placenta quedó almacenada en su heladera durante tres años.
Tal fue la sorpresa con esta historia que incluso ella misma no sabía al inicio que la placenta había sido guardada. "En el momento ni me enteré que habían guardado la placenta en el freezer. Pero siempre hablábamos de dónde la íbamos a enterrar. Pasó el tiempo y al final se quedaron tres años en la heladera", continuó Carla Conte acerca del singular depósito biológico.
La historia se repitió cuando su segundo hijo, Facundo, nació. Aunque esta vez el parto tuvo lugar en una clínica, la actriz decidió seguir el mismo procedimiento. "Cuando quedé embarazada de Facu, nació en un hospital pero la trajimos y la guardamos en el freezer otra vez. Quedó otros tres años allí y después la enterramos en Uruguay", agregó. Uruguay se convirtió en el sitio predilecto para su familia, un lugar que les generaba mucho amor y memorias.
Para transportar las placentas congeladas a Uruguay, Carla detalló un poco más del procedimiento logístico. Emplearon una heladerita, buscando mantener la placenta en buen estado hasta su destino final. "La llevamos en una heladerita congelada dentro de una bolsa, porque sacarla del freezer sin la protección adecuada sería asqueroso. Pero no fue nada espantoso", aclaró Carla, con su típico sentido del humor.
Finalmente, la actriz reveló los lugares específicos donde enterraron las placentas: "Las enterramos en dos lugares distintos que son simbólicos para nosotros. Una de ellas quedó en una casa, y la otra en una playa a la que solíamos ir con frecuencia", contó. Este singular acto, realizado cuando cada uno de sus hijos cumplió tres años, es para Carla más que un ritual, una manera de cerrar un capítulo y honrar la vida. "Todo esto lo hicimos con los chicos a sus respectivos tres años y eso fue lo hermoso. Tenemos fotos, videos y todo, aunque pertenecen a otra era y no sé exactamente donde están", concluyó.
Esta veta más personal y espiritual de Carla Conte nos muestra una cara poco conocida de la actriz, y demuestra cómo pequeños actos pueden guardar un significado profundo para las personas.