MATERNIDAD
Cande Ruggeri expuso cómo cambió su vida y todo lo que nadie cuenta de ser madre
La llegada de un hijo es un cambio de vida monumental para cualquiera, incluso para figuras públicas. En enero de 2023, la modelo y presentadora Cande Ruggeri vio su vida transformarse con el nacimiento de su hija Vita, fruto de su relación con Nicolás Maccari. Desde entonces, la influencer se ha alejado de los reflectores para dedicarse plenamente a su nueva faceta como madre.
En una reciente charla con Hector Maugeri, Ruggeri abrió su corazón y compartió muchos detalles sobre los desafíos y las sorpresas que ha encontrado en su camino a la maternidad. Aunque estaba consciente de que su vida iba a cambiar con la llegada de Vita, algunas experiencias han sido más intensas de lo que había imaginado: 'Hay muchas cosas que no te cuentan. A pesar de que tengo un círculo muy cercano con mi mamá, mi hermana, mi abuela, que todas fueron madres y me contaron historias, hasta que no lo vivís no podés entender totalmente lo que es'.
Ruggeri no solo habló de la alegría que ha significado para ella traer una nueva vida al mundo, sino que también discutió los desafíos físicos y emocionales que ha enfrentado. 'Estaba muy feliz, pero la verdad es que cuando la panza empezó a crecer, me empecé a preocupar. La celulitis, las arañitas en la piel, todas esas cosas que nadie te dice'. Sin embargo, a pesar de las complicaciones, la modelo considera que cada momento valió la pena: 'Estar embarazada es un milagro. Pensar en todos los factores que deben alinearse para formar una vida humana es abrumador, pero también es hermoso'.
Uno de los momentos más difíciles para Cande fue el parto. Durante ese episodio, se luxó el coxis, lo que hizo que las ocho horas de trabajo de parto fueran agonizantes: 'No fue para nada bello, pero valió la pena'. La experiencia del parto la ha dejado con una mezcla de sentimientos encontrados, balanceándose entre la felicidad de tener a su hija en brazos y el dolor físico de aquel momento.
Con la llegada de Vita, muchos aspectos de la vida cotidiana de Ruggeri han cambiado. Antes acostumbraba a volver tarde a casa y no prestaba demasiada atención a su alimentación o a otros detalles. Todo eso ha quedado en el pasado: 'Antes llegaba a las tres de la mañana y no comía porque no me importaba. Ahora tengo una hija que depende de mí. Los primeros meses me la llevaba a todos lados, a desfiles, a producciones. Es brava; yo no paro, voy y vengo, pero es muy buena'.
La honesta confesión de Cande Ruggeri pone en perspectiva la experiencia multifacética de ser madre. Es un viaje que, aunque lleno de altibajos, ha traído consigo un profundo sentido de propósito y belleza. Ahora, con Vita en su vida, Cande tiene una nueva fuente de inspiración y una razón más para seguir adelante con una fuerza y determinación renovadas.