Un cordero le rompió la nariz y ahora será indemnizado
La Cámara del Trabajo de Cipolletti sentó un precedente al fallar a favor de un empleado de un frigorífico local, quien resultó gravemente afectado en dos accidentes laborales sucesivos. Mientras realizaba tareas de manejo de reses congeladas, uno de los corderos resbaló y golpeó su rostro. Sufrió fracturas de los huesos nasales, recibió el alta médica pero en un segundo episodio una caja pesada impactó nuevamente su nariz.
El primer episodio ocurrió mientras el empleado acomodaba reses de cordero congeladas. Durante dichas labores, una de las piezas resbaló inesperadamente y golpeó su rostro, causándole fracturas en los huesos de la nariz, pérdida de conocimiento y un episodio de amnesia. Tras recibir alta médica, un segundo incidente agravarían su situación cuando una caja pesada impactó nuevamente en su dañada nariz.
La empresa Galeno Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A. sostenía que las secuelas y reclamos de salud del empleado eran solamente producto de un "traumatismo nasal previo" y, por tanto, no justificaba un tratamiento adicional. Esto llevó al trabajador a impugnar el dictamen de incapacidad del 1,22 por ciento emitido por la Comisión Médica, por considerarlo insuficiente.
El fallo resolvió que, conforme a la Ley de Riesgos del Trabajo (LRT) y su normativa complementaria, correspondía una indemnización equivalente a 53 veces el ingreso base mensual del trabajador, actualizado con el índice Ripte.
El tribunal fundamentó su decisión en el principio de reparación integral y en la normativa vigente de la Ley N°27.348, que establece la obligatoriedad del uso del sistema administrativo previo y el respeto de los derechos del trabajador a ser compensado por los daños sufridos en el ámbito laboral.