Hallazgo clave en el caso Luciana Muñoz: las pruebas de sangre no pertenecen a la víctima
El caso de Luciana Muñoz, la joven desaparecida, sigue en curso y este martes la Fiscalía presentó resultados clave. Tras varios allanamientos realizados entre el 22 y el 23 de agosto, el equipo de Criminalística del Cuerpo Médico Forense descubrió muestras de sangre en dos viviendas y en un auto. Sin embargo, el análisis de las pruebas del Laboratorio Central reveló que ninguna de esas muestras pertenece a Luciana, sino a un hombre.
Este hallazgo fue crucial para los investigadores, que centraron su atención en manchas de sangre encontradas en el suelo de la casa del exnovio de Luciana, Maximiliano Avilés, en un par de zapatillas de un dealer y en un palo de golf dentro de un vehículo, considerado como la posible arma homicida. Las pruebas de ADN confirmaron que la sangre levantada no coincidía con la de la joven, lo que complicó momentáneamente la línea investigativa.
A pesar de que la sangre no pertenece a la víctima, las autoridades no han alterado la hipótesis de que el exnovio, Maximiliano Avilés, esté involucrado. Avilés, actualmente con prisión domiciliaria por falso testimonio, aseguró no haber estado con Luciana el día de su desaparición.
Sin embargo, varios testigos y cámaras de seguridad lo ubican en la zona y complican su coartada. Los investigadores creen que Avilés discutió con la joven y la llevó a su casa, lo que lo mantiene en la mira como principal sospechoso del caso.