PATERNIDAD
El duro relato de Alejandro Fantino sobre los problemas que afrontó su hijo recién nacido
El renacimiento de un hijo siempre trae consigo una mezcla de emociones intensas, pero para Alejandro Fantino y su pareja Coni Mosqueira, esta experiencia estuvo marcada por la tensión y la angustia. Recientemente, el conductor compartió el duro relato del nacimiento prematuro de su hijo Beltrán, quien llegó a este mundo en la semana 35 de gestación y requirió de cuidados neonatales durante 20 días. Esta vivencia no solo lo afectó profundamente, sino que también transformó su manera de ver la vida.
"Cuando ves a tu hijo en una incubadora, con aire y venitas puestas en el brazo y el ombligo, te replanteás muchas cosas", confesó Fantino en el programa Socios del Espectáculo. Este período dentro de la unidad de neonatología develó la fragilidad de la situación y obligó a Alejandro Fantino a cuestionar preocupaciones cotidianas que, comparadas con la salud de su hijo, parecían irrelevantes.
La prueba fue especialmente dura para Coni Mosqueira, quien tuvo un embarazo lleno de complicaciones desde sus primeras etapas. "A la semana 24 empezó con contracciones, muchos chicos salen en la semana 26, que es mucho más complicado. Hay chicos en neo que pesan 800 gramos", contó el conductor, quien no dejó de elogiar la valentía de su pareja: "En mi cabeza está que Coni hizo navegar a Beltrán en su vientre en medio de un mar embravecido. No estaba fácil. Coni lo llevó en el vientre en el mar huracanado, hasta donde había un metro de agua. En la semana 35 lo subieron a un barquito llamado incubadora, lo agarraron marineros que son los médicos y Coni lo entregó".
Fantino recordó un momento crucial que quedó grabado en su memoria: "Cuando Coni estaba internada, yo fui a la neo por primera vez. Beltrán todavía estaba sin aire. Cuando estoy bajando por la escalera, recibí un mensaje de Rodrigo Lussich, que me felicitaba, y ahí pensé que todo iba a salir en los medios. Si no primereo yo y subo una foto en la que Beltrán está bien, se va a asustar mi vieja. Así que me salvaron la vida ustedes". Esta anécdota refleja su constante preocupación por proteger a su familia y gestionar la información de manera que no genere más angustia.
Finalmente, Alejandro Fantino expresó una inmensa gratitud por el bienestar actual de su hijo: "Hoy por suerte pesa casi 8 kilos. Estoy loquísimo por él". Su declaración refleja la alegría y alivio que siente al disfrutar de un momento de aparente estabilidad después de una experiencia tan difícil. Este relato no solo sirve como testimonio de una lucha personal, sino que además ofrece un mensaje esperanzador para aquellas familias que puedan estar atravesando situaciones similares.