Sin rastros de Luciana Muñoz: el misterio de su desaparición sigue sin resolverse
La desaparición de Luciana Muñoz, una joven neuquina de 21 años, sigue siendo un misterio que la justicia no logra develar. A más de dos meses de la última vez que fue vista con vida, las investigaciones avanzan pero sin respuestas claras.
Este martes, la Fiscalía dio a conocer los resultados de los análisis de ADN de las manchas de sangre encontradas en un auto y en dos viviendas, entre ellas la de Maximiliano Áviles, expareja de Luciana y único detenido en la causa.
El análisis del Laboratorio Central de Neuquén reveló que la sangre hallada no pertenece a una mujer, descartando que se trate de Luciana. Nueve muestras fueron cotejadas con el ADN de la madre de la joven, Lila Florencia Aguerre, pero todas resultaron ser de un hombre, lo que complica la vinculación directa de estas pruebas con la desaparición de Muñoz.
Las pruebas fueron recolectadas en allanamientos realizados los días 22 y 23 de agosto en las casas de Áviles y de un segundo hombre bajo sospecha, presuntamente un dealer. Durante los procedimientos, los investigadores encontraron manchas en el suelo de la casa de Áviles, sangre en un par de zapatillas del otro sospechoso, y un palo de golf en el interior de un vehículo, que se sospecha podría ser el arma homicida.
Maximiliano Áviles permanece con prisión domiciliaria, acusado de falso testimonio por haber mentido en dos ocasiones durante la investigación. Aunque aseguró no haber estado con Luciana el día de su desaparición, varios testimonios complican su situación, ya que indican que discutió con la joven y la llevó a su casa esa noche.
Por ahora, la justicia no ha logrado confirmar ninguna hipótesis definitiva sobre el paradero de Luciana, y la incertidumbre continúa creciendo entre los familiares y la ciudadanos.