La OCDE compartió su pronóstico económico para la Argentina: de cuánto será la inflación en 2024
La actualización de septiembre de las perspectivas globales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) trajo novedades para la economía argentina. Según las proyecciones revisadas, el Producto Interno Bruto (PIB) sufrirá la mayor caída entre los países que integran el G20, con una contracción del 4% esperada para este año. Sin embargo, la organización también proyecta una leve recuperación para 2025.
El pronóstico sobre la inflación también tuvo ajustes importantes. Para el año 2024, la OCDE ha reducido su estimación en unos 60,6 puntos porcentuales. En mayo de este año, la proyección para la inflación anual era del 208,1%, mientras que el nuevo informe pronostica un aumento de precios del 147,5% para el mismo periodo.
Argentina seguirá enfrentando desafíos económicos significativos en 2024, destacó la OCDE, colocándose nuevamente como el país miembro del G20 con la mayor tasa de inflación. Además, continuará siendo uno de los pocos países con inflación de dos dígitos, al igual que Turquía, donde el incremento de precios será del 56% este año y del 29,1% en 2025.
Para el año que viene, las expectativas inflacionarias muestran un panorama diferente. Las proyecciones actuales sitúan la inflación de 2025 en 46,7%, comparado con un estimado previo de 71,2%. Esto representa una rebaja significativa en las anticipaciones de alza de precios. En paralelo, se espera que la economía argentina rebote, con un crecimiento anticipado del 3,9% en el próximo año. Esto supone una subida de 1,2 puntos en relación con las proyecciones de mayo.
En términos de dinámica de precios a nivel global, la OCDE indicó que se espera que la inflación en las economías emergentes permanezca más elevada que en las economías avanzadas, aunque a ritmo decreciente. "Se espera que la inflación en Argentina y Turquía se modere durante 2024 y 2025, pero se mantenga en tasas de dos dígitos", señala el informe.
Por otro lado, el reporte también aborda el tema de la deuda soberana. En el caso de Argentina, similar a Brasil y Turquía, la depreciación de su moneda frente al dólar ha sido un factor doble filo. Si bien ha favorecido el aumento de los ingresos provenientes de exportaciones, también ha incrementado los costos de financiamiento de la deuda en moneda extranjera, exacerbando la situación inflacionaria.
La OCDE comenta: "La crisis de deuda soberana persiste en algunas economías de mercados emergentes, en particular en las de bajos ingresos, aunque los diferenciales de los bonos gubernamentales denominados en dólares se han mantenido estables en la mayoría de los países".