SALUD
Tamara Báez mostró cómo se encuentra su hija luego del accidente doméstico que sufrió
Tamara Báez, conocida por documentar la vida de su hija Jamaica a través de redes sociales, dejó recientemente a sus seguidores con el corazón en un puño tras relatar un episodio de emergencia que la pequeña vivió en el entorno seguro de su hogar. Una simple tarde de juegos casi se convierte en motivo de dramatismo para la familia, puesto que un accidente inesperado hizo que madre e hija terminaran en la guardia médica más cercana, buscando ayuda profesional.
Con ese grado de cercanía y apertura que caracterizan sus publicaciones, la ex pareja del cantante de cumbia L-Gante compartió con sus seguidores el susto que paralizó a toda madre. Jamaica, apenas unaniña de tres años, encontró de forma accidental el filo de una mesa al caer mientras jugaba inocentemente en casa. La caída dejó una evidente herida en la ceja derecha de la pequeña, que pronto se convirtió en la causa del repentino viaje al médico.
Visiblemente afectado y con preocupación reflejada en sus palabras, Báez narró cómo la urgencia del evento había transformado una tarde habitual en una carrera contrarreloj hacia la clínica, temerosa por el bienestar de Jamaica. La atención médica inmediata y profesional facilitó el bienestar de la menor, confirmando que, a pesar del dramatismo inicial, la herida no comprometía la salud de la niña severamente. Era, más bien, uno de esos golpes visuales que parecen eternos en el momento, pero se van diluyendo con el paso de los días y el cariño materno.
A través de fotografías compartidas después del incidente, Tamara Báez permitió a sus seguidores ver los "puntitos" que los médicos le hicieron a la niña para cicatrizar la herida. Cada imagen no solo capturó el proceso de recuperación física, sino también la resiliencia y fuerza de Jamaica, encapsulada en una sonrisa deslumbrante que sirvió de recordatorio de su valentía.
Por fortuna, este susto se tradujo en una experiencia ya superada, pero dejó grabada en Tamara Báez la capacidad de los niños para sorprender y asustar en partes iguales, una montaña rusa de emociones donde el alivio final es el triunfo más celebrado. Especialmente al poder expresar entre sus íntimos en redes: "Anoche tuvo su primera caída fea. Cayó arriba del filo de la mesa. Le hicieron unos puntitos y salió así de la clínica", reflejando la agotadora pero reconfortante vuelta a casa, asentando la certeza de que la fortaleza maternal y el cuidado seguirán como guardianes silenciosos de cada paso dado por Jamaica.