SEGUIRÁ LA MOTOSIERRA EN 2025
Milei deberá recortar fuerte el gasto para cumplir con el Pacto de Mayo
La economía argentina enfrenta un reto significativo de cara a 2025 con el objetivo de Javier Milei de reducir el gasto público al marco establecido por el denominado Pacto de Mayo. Este acuerdo busca recrear un paisaje fiscal similar al de la década de 1990, donde el gasto consolidado del Estado representaba un 25% del Producto Bruto Interno (PBI).
En 2024, el gasto público global se espera que disminuya al 33.5% del PBI, desde un 40% registrando en 2023. Este esfuerzo de reducción fiscal no obstante, asegura que todavía queda "un margen significativo que ajustar para alcanzar las metas propuestas".
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) informa que el dominio de sobrecostos en la administración pública se ha reducido ya en 7,2 puntos porcentuales entre 2023 y 2024. Sin embargo, un avance adicional pendiente de 8,5 puntos hace que el ajuste previsto para 2025 sea pretendidamente rigurosos, perpetuando las políticas ya impuestas por el Gobierno en los años previos. La distribución prevista para el año 2024 divida el gasto en niveles de Nación, provincias y municipios respectivamente, evidenciando una tendencia a la racionalización en estos sectores.
El Pacto de Mayo, cuya estricta implementación quedará aún por confirmarse, postula un ejercicio de consolidación que algunos críticos ubican en el pasado y que, a ojos de sus defensores, es vista como imprescindible para la recuperación económica a largo plazo de Argentina. La reducción esperada encierra complejidades intrínsecas, especialmente frente a un año electoral, lo que podría traducirse en ciertas limitaciones a este plan de ajuste hasta mediados de 2026.
Datos incipientes del mismo IARAF remiten a una proyección del PBI en más de u$s568.000 millones para el cierre de 2024 bajo el escrutinio del dólar oficial. En términos prácticos y tal como determina la reflexión de la entidad, el gasto público total vería una contracción real del 22,4% respecto a 2023. Dicha evaluación se extiende hacia un declive conjunto en provincias y municipios, con una expectativa de reducción del 20% real.
Los actuales recortes se han manifestado estadísticamente en un 29,7% menos de gasto devengado respecto al mismo mes del año anterior en septiembre según Analytica, con observaciones destacables en el ámbito de la obra pública, las transferencias provinciales y los programas sociales.