2024-10-16

Se inundó el desierto del Sahara: un fenómeno que no se producía hace décadas

El agua de las lluvias formaron lagos entre las dunas de arena.

El desierto del Sahara, conocido por su vastedad y aridez extrema, ha sido testigo de un fenómeno natural poco frecuente que ha dejado postales inusuales en su paisaje. Sorprendentemente, en medio de las interminables dunas de arena, han surgido lagos temporales como resultado de intensas inundaciones.

Este fenómeno es especialmente raro dado que, por lo general, el Sahara recibe solo unos pocos milímetros de lluvia al año y rara vez hacia el final del verano en el hemisferio norte. Sin embargo, a finales de septiembre, las tormentas arremetieron con fuerza en el sureste de Marruecos debido a un sistema de baja presión que cruzó el noroeste del Sahara.

La magnitud de las lluvias fue tal que afectaron regiones que no habían recibido precipitaciones significativas en décadas. "Han pasado entre 30 y 50 años desde que llovió tanto en tan breve periodo de tiempo", declaró Houssine Youabeb, Director General de Meteorología de Marruecos, en una entrevista con la agencia Associated Press. Este tipo de eventos, identificados por los meteorólogos como tormentas extratropicales, podrían significar un cambio climático temporal en la región, ya que incrementan la cantidad de humedad en el aire promotoras de más fenómenos tormentosos, según explicó Youabeb.

 

 

Los datos proporcionados por el gobierno de Marruecos evidencian que, en septiembre, numerosas áreas superaron los niveles de precipitación anual, concentrando más de 250 milímetros. Entre los lugares más afectados se encuentra Tata; específicamente, en el pequeño poblado de Tagounite, ubicada a unos 450 kilómetros al sur de Rabat, se registraron más de 100 milímetros de lluvia en apenas 24 horas. En Merzouga, localizada en pleno desierto, el diluvio insólito desarrolló lagos efímeros entre las dunas, creando un panorama novedoso capturado por las instantáneas de varias agencias de noticias.

Francisco Martín León, meteorólogo de Meteored, explicó al diario 20minutos la magnitud de las tormentas: "Fueron de gran intensidad. Aún se apreciaban los efectos de estas lluvias en regiones donde convergen desierto y lagunas pequeñas". Uno de los lugares donde esto fue más evidente es el Parque Nacional de Iriqui, el territorio protegido más grande de Marruecos, donde los lagos, normalmente secos, se han llenado de agua, visible incluso desde las imágenes satelitales de la NASA.

 

 

A pesar de la singularidad del evento, los expertos aseguran que el Sahara mantendrá su esencia desértica. Según palabras de Martín León, "esto es anecdótico e impactante, pero en términos cíclicos, ocurrirá una vez cada 50 años una ocurrencia tan excepcional". Martín León reconoce la incertidumbre acerca de la influencia del cambio climático en la frecuencia de estos episodios, aún sin una perspectiva clara: "Hay muchas incógnitas sobre si esto se repetirá con mayor asiduidad". Aunque gran parte de las lluvias afectaron áreas remotas con escasa población, las inundaciones dejaron un saldo de más de 20 muertos entre Marruecos y Argelia y provocaron destrozos en las plantaciones agrícolas. 

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