Juicio por abuso en el jardín 31: la querella indicó que es probable que se extienda más de tres semanas
El juicio popular contra el profesor de música acusado de 23 abusos a menores en el Jardín 31 comenzó marcando un momento crucial en la historia judicial de Neuquén. Este proceso, que se extiende por tres semanas, se ha convertido en el juicio por jurados más largo desde que se instauraron en la provincia en 2014. Según el abogado querellante Gustavo Lucero, este caso ha generado una serie de desafíos que han llevado a la necesidad de ajustar los horarios de las audiencias, comenzando más temprano y finalizando más tarde para poder abordar la complejidad de los testimonios presentados.
Un Juicio Complejo
La extensión del juicio se debe, en gran parte, a la cantidad de partes involucradas. Están presentes la Fiscalía, la Defensoría de los Derechos del Niño, tres querellas y la defensa, lo que suma un gran número de testimonios y contrainterrogatorios. La defensa, en particular, ha pedido profundizar en muchos detalles de los relatos, especialmente los de los padres y madres de los menores, lo que ha contribuido a la prolongación de las sesiones.
El primer día del juicio se descartó un caso por falta de pruebas suficientes, lo que se considera un gesto de objetividad por parte de los acusadores en un contexto donde se han escuchado voces que califican este proceso como una "cacería de brujas".
"Más que nada en estos tiempos en que se habla de que esto es toda una cacería de brujas, porque de hecho que así se refirió en este juicio, se hizo la comparación a la película de las brujas de Salem, y esto no es una cacería de brujas y este es un ejemplo patético. Hemos sido objetivos, tan objetivos que entendimos que había un caso que no correspondía que sea tratado en el juicio por jurado. Por el contrario, los otros 23 casos tenemos entendido que sí deben ser tratados. No sé si todos, pero creo que algunos de ellos inevitablemente van a llegar a condena" indicó el abogado Lucero.
La Importancia del Caso
El abogado Lucero destacó que este juicio podría establecer un precedente significativo en el tratamiento de los abusos sexuales a menores. En particular, señala la dificultad inherente en los testimonios de niños de tan solo 4 y 5 años, quienes no siempre pueden expresar sus experiencias de manera clara o coherente. Esta realidad plantea un desafío importante para el sistema judicial, ya que no todas las víctimas tienen la madurez necesaria para relatar lo sucedido.
La defensa ha argumentado que la falta de relatos detallados implica la inexistencia de los abusos, una postura que podría tener consecuencias devastadoras si se establece como precedente. "Si este juicio culmina en un veredicto de no culpabilidad, podría abrir la puerta a la normalización de abusos contra menores que no son capaces de articular sus experiencias", adviertió Lucero.
Por ahora el juicio se estableció en tres semanas como objetivo, pero cada jornada se hace cadía más extensa, incluso variando la franja horario, cada audiencia termina despues de las 17 horas, con padres y madres que esperan afuera de la sede judicial.