CONFESIÓN
Milett Figueroa contó cómo lidia con los celos de las hijas de Marcelo Tinelli
La modelo peruana Milett Figueroa, conocida tanto por su participación en competiciones de baile como por sus incursiones en el mundo del entretenimiento, habla a corazón abierto sobre su relación sentimental con el icónico conductor argentino, Marcelo Tinelli, en una entrevista reciente durante el programa de Mirtha Legrand.
Figueroa y Tinelli han protagonizado titulares desde que su relación se hizo pública después de Bailando 2023, convirtiéndose en una de las parejas más comentadas del espectáculo latinoamericano. En el diálogo televisivo, la modelo expresó desde el alma la alegría que le trae el amor, y cómo esto le ha regalado no solo momentos bellos, sino también lecciones valiosas mientras se fortalece el vínculo que comparte con uno de los hombres más influyentes de la industria televisiva.
Milett Figueroa manifestó cómo el amor en su vida es comparable a un presente efímero y es por esto que, según sus palabras, debía gozar de cada instante con alegría. Durante la amena conversación, resaltó las bondades e impresionantes cualidades que ve en Marcelo Tinelli. Lo describió como "buen mozo", “inteligente” y “persona sabia".
Estas palabras surgieron con sinceridad, remarcando cómo esta admiración va más allá de la etapa de enamoramiento, sino que encapsula una genuina valoración por la persona que es Tinelli. Sin embargo, antes de que los espectadores fueran sumergidos en esta colorida narración, Milett Figueroa fue interrogada sobre el único aspecto familiar que podría significar un reto: su relación con las hijas del conductor.
Mirtha Legrand sirvió como catalizador de esta temática, propiciando que la modelo comentara cómo lidia con los celos que emana en sus interacciones con Candelaria, Micaela y Juanita. Con una honestidad pocas veces vista, Milett Figueroa no dudó en hablar sobre esta dinámica, explicando cómo, a pesar de que las chicas pueden mostrar signos de posesividad hacia su padre, ella comprende completamente esos sentimientos, ya que los experimenta en propia carne con su propia madre.
Actualmente, Milett y Marcelo no comparten un hogar común, sin embargo, su relación se fortalece a través de experiencias compartidas en el ámbito familiar y en espacios que son recolectores de memorias y afecto. La decisión conjunta de no convivir radica en un respeto mutuo que favorece el crecimiento personal de ambos, sin dejar de disfrutar los fragmentos preciados que pasan juntos, llenos de risas, festividades y simple camaradería.