SUPERACIÓN
Toti Ciliberto contó cómo le transformó la vida la religión
Toti Ciliberto, el recordado humorista del programa de televisión VideoMatch, ha logrado transformar su vida de una manera que pocos podían imaginar. A lo largo de los años 90, Ciliberto se convirtió en uno de los comediantes más queridos por el público argentino. Su habilidad para hacer reír y su carismática personalidad lo convirtieron en una figura destacada de la pantalla chica, rodeado de compañeras y compañeros de talento bajo la dirección de Marcelo Tinelli. Sin embargo, tras la fachada de risas y éxito, el comediante enfrentaba un oscuro desafío: la lucha contra su adicción a las drogas.
En una franca charla con Gastón Pauls en "Seres Libres", Toti Ciliberto reveló que su coqueteo con las drogas había comenzado mucho antes de su ingreso al popular programa television. Inició como un hábito ocasional, pero pronto se transformó en un peligro inminente mientras las exigencias profesionales aumentaban. A pesar del aparente dominio de la situación que él creía tener, finalmente se dio cuenta del profundo alcance que las adicciones tenían sobre su vida diaria. Ciliberto reconoció la complejidad de su adicción a la cocaína y la devastación que le provocaba. Su salvación llegó de un lugar inesperado: la fe. Según relató en el programa "La Puerta Abierta", fue un encuentro con Dios lo que propició una transformación radical en su vida. "El Señor fue mi inyección de fe en momentos de oscuridad", confesó emocionado.
El drama personal de Ciliberto no tardó en explotar. La vida de fiestas, presiones laborales y la devastadora soledad de sus luchas internas amenazaba con destruirlo. La intervención de familiares y amigos, junto con su convicción de querer cambiar por sus hijos, fue clave para su transformación. Finalmente, el amparo divino y un profundo sentido de fe le ofrecieron un propósito que nunca había experimentado. "Fue una revelación espiritual", recalcó, afirmando cómo poco a poco fue liberándose de las ataduras de su adicción gracias al apoyo incondicional de su familia y el empuje de su exmujer.
Comprometido con un nuevo propósito de ayudar a otros en sus batallas personales, Toti ha estado activamente participando en congresos cristianos y cumbres motivacionales. Su entrada en el ámbito de conferencias cristianas, respaldado por pastores que confían en su historia de superación, ha sido bien recibida por quienes buscan esperanza y reconstrucción. Es aquí donde acuña la frase "Dios sabe de qué tenemos que desprendernos", ofreciendo apoyo incalculable a quienes lo necesitan.
Asimismo, Ciliberto ha diversificado sus talentos. Aunque menos frecuente en la televisión, su pasión por el teatro resurge con más fuerza. Se ha dedicado a instruir futuros actores y actrices, compartiendo lecciones no solo de actuación sino de vida misma. La música también ha cobrado protagonismo en su camino de redención. Con su banda, "Toti y los Cilibertos", sus actuaciones ahora son una conjugación de humor, anécdotas de vida y música. En cada actuación, se siente la psicodélica armonía de un hombre liberado, un hombre reconstruido que se enfrenta valientemente a su pasado y luce con orgullo su nuevo caminar.