Vecinos de Villa Alicia exigen soluciones por la presencia de camiones en el depósito de un supermercado
En el barrio Villa Alicia de Cipolletti, los vecinos están expresando su malestar debido a los constantes problemas generados por los camiones que descargan en el depósito del supermercado que está ubicado sobre calle Toschi y Las Heras. Joaquín Reyes, residente del sector, expuso las complicaciones que afectan la calidad de vida en la zona, una problemática que ha sido denunciada en reiteradas ocasiones al municipio, sin que hasta el momento se hayan implementado soluciones.
El barrio Villa Alicia, que limita con el barrio Manzanar y el canal lindante, es una zona residencial con alrededor de 150 vecinos. Además de las viviendas, el sector cuenta con galpones y depósitos de diferentes firmas, como Boschi y La Anónima, que utilizan el área para el empaque y almacenamiento de frutas y verduras. Según relató Reyes, la situación con La Anónima se ha vuelto insostenible debido a la presencia de camiones estacionados por largos períodos en la vía pública.
“Llegan los camiones en la madrugada, a veces el domingo a las seis de la tarde, y tienen que esperar hasta las seis de la mañana del día siguiente para descargar. Esto significa muchas horas de espera en la calle, sin acceso a un baño o un espacio adecuado para que los conductores puedan comer y descansar”, explicó Reyes, señalando que los camioneros, al no tener otra opción, suelen dejar desechos en la vereda, lo que genera basura y olores desagradables en el barrio.
Los vecinos han solicitado en varias ocasiones que el supermercado proporcione un área específica en su predio para estacionar y permitir que los camioneros tengan servicios básicos, evitando así los problemas que surgen cuando los vehículos permanecen en la calle. Reyes explicó que la compañía tiene otro depósito en Tres Arroyos, que podría ser utilizado para estacionar los camiones y permitir su ingreso cuando estén listos para la descarga. Sin embargo, estas solicitudes no han sido atendidas.
“En pleno verano se juntan hasta diez camiones con sus equipos de frío encendidos. Quienes vivimos aquí no podemos dormir con las ventanas abiertas por el constante ruido de los motores”.