Ahora bien, para vender libremente antiácidos y analgésicos en comercios, hay que cumplir ciertos criterios, antes de recibir la autorización sanitaria. En principio, el establecimiento tiene que tener documentación lega para acreditar el derecho sobre el inmueble.
Además, debe guardar los medicamentos en un lugar independiente de otros productos, bajo llave, con las condiciones de higiene, seguridad, amplitud, luz y ventilación determinadas por la Autoridad de Aplicación. Por último, queda prohibida la venta a menores de 18 años.