DIVORCIO
La abogada de Wanda Nara apuntó picante contra la defensa de Mauro Icardi tras los videos y chats filtrados
En el amplio escenario del divorcio entre Wanda Nara y Mauro Icardi, la voz de Ana Rosenfeld, representante legal de Wanda, surge con determinación al compartir detalles íntimos y tensiones del proceso que han captado la atención pública. La abogada, conocida por su cercanía con la famosa figura pública, ha mantenido contacto constante con Wanda en medio de un torbellino emocional y legal.
La reciente filtración de videos y chats entre ambos ex cónyuges ha llevado al escenario un ambiente enardecido, donde Rosenfeld decidió revelar el panorama desde una perspectiva más cercana al dolor y confusión que vive su cliente. En sus declaraciones, no dudó en apuntar hacia Mauro Icardi como una de las piezas que estaría manejando estrategias que entorpecen el avance del divorcio, apelando a tácticas sucias y enredadas.
Con claridad, Ana Rosenfeld quiso desestimar las especulaciones vinculadas a presuntas situaciones de violencia o aparentes manipulaciones de hogar. Su postura ante la justicia, asegura, no ha encontrado hasta ahora pruebas o razones convincentes que cambien la dirección de sus argumentos en el tribunal, manteniendo su confianza en obtener un veredicto favorable.
Profundizando sobre las circunstancias que rodean la separación, Rosenfeld destacó la migración de Wanda a Argentina, explicándola no solo por motivos personales, sino por decisiones acordadas juntas, como la búsqueda de un hogar más grande y las expectativas laborales de Icardi, que gravitaban entre ceder. a su carrera actual o remodelar su camino profesional.
La abogada argumenta que este divorcio no es solo un asunto de interés elegante, sino un requerimiento dirigido a la justicia argentina para que interprete y resuelva con equidad, lo cual implica un desafío en medio de la ya tempestuosa invasión mediática que arropa el caso. Presionando a las autoridades, Rosenfeld enfatizó la necesidad de un dictamen justo, donde la balanza de las pruebas presentadas se incline favorablemente para su cliente.
Por otra parte, entre desgloses legales y pleitos en curso, Ana Rosenfeld retrata momentos de vulnerabilidad y ansiedad vividos por Wanda, quien aflora en su mirada un tinte de desesperación y tristeza. Mientras el ojo público podría sobrevalorar ciertas reacciones de Wanda como provocaciones, para la gente cercana a ella, como Ana, esos gestos no son más que el rostro del nerviosismo frente a situaciones desgastantes.
La dificultad de mantener el proceso lejos del frenesí mediático se intensifica con cada jornada de reuniones y audiencias. Según Rosenfeld, la presencia de Wanda en reuniones legales contrastantes a las acciones de su contraparte, quien deliberadamente evitaría comprometerse dentro de los delimitados tiempos judiciales, reafirma el posicionamiento de la defensa de Nara en cuanto a preservar la legalidad y no sucumbir en pantomimas mediáticas.