2024-11-27

CASO OTOÑO URIARTE:

Antilaf, Cau, Jafri y Lagos pueden recibir una condena a perpetua, pero llegaron al juicio en libertad

Sólo uno está detenido en el Penal de Roca, pero por una causa diferente

Son cuatro las personas imputadas por el secuestro, violación y homicidio de Otoño Uriarte. Se trata de Germán Antilaf, Néstor Cau, José Jafri y Maximiliano Lagos. Con los agravantes del caso – haber sido cometido en banda, contra una menor de edad -, de ser considerados culpables pueden purgar una condena a prisión perpetua. Es lo que establece el Código Penal.

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Sin embargo, tres de ellos llegaron a esta instancia en libertad. Ni siquiera prisión domiciliaria: sólo con la obligación de presentarse ante la fiscalía semanalmente y de mantenerse atentos a las citaciones de la justicia. Durante los recesos, Cau, Jafri y Lagos salen a “estirar las piernas” en los pasillos, a la calle a fumar o van hasta el kiosco de Urquiza y España para comprar cigarrillos o golosinas.

 

Aprovechan para conversar con sus abogados, con un familiar o hasta para intercambiar algún saludo poco amistoso con los adolescentes que se acercaron para pedir justicia por Otoño. En algunas de esas pausas se vieron frente a frente con Roberto Uriarte, sin que cruzaran palabra.

 

Cau, Jafri y Montenegro, tres de los imputados que llegaron a esta instancia en libertad. Foto: Cipo360.

 

El único que debe permanecer en el interior de la sala de juicio, custodiado por dos agentes policiales, es Antilaf. Es el mayor del grupo, con sus 47 años. Pero su estadía en el Penal 2 de General Roca se debe a que está cumpliendo una condena por robo agravado y diariamente debe ser trasladado hasta Cipolletti.

 

El estado de la ruta 22 y el intenso tránsito que tiene entre las 7 y las 9 motivó, por ejemplo, que llegara 40 minutos más tarde a la primera audiencia.

 

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Lo que llama la atención es que con una posible condena a perpetua, no se dictaran medidas cautelares más severas. “Pasaron 18 años y siempre estuvieron a disposición de la justicia; hubo un solo momento en que Lagos faltó, pero fue por circunstancias de la vida. Se había quedado sin celular y estaba desconectado”, explicaron en sede judicial.

 

Cau y Jafi siguen viviendo en Fernández Oro; Lagos se instaló en Neuquén; Antilaf, en Allen. Además del “arraigo” local, ninguno de ellos estaría en condiciones de financiarse una fuga: viven al día y no tienen otras conexiones con el mundo delictivo. Argumentos que pesaron a la hora de decidir que los tres que no tienen otras causas penales, lleguen a esta instancia en libertad.

 

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