2024-12-02

Juicio Otoño: aparecen los primeros indicios que complican a los imputados

El perito Rosillo expuso sobre las pericias odorológicas que identificaron a los acusados

La primera semana del juicio por Otoño Uriarte había trascurrido sin sobresaltos para los cuatro imputados y sus abogados. Sin testimonios directos que pudieran señalarlos como autores del secuestro ni pruebas concretas que los vincularan con el crimen, las audiencias no terminaban de levantar vuelo. Salvo el hecho repetido por varias de las amigas de la víctima: “estaba molesta porque los hermanos de la Vicki la molestaban diciéndole cosas”, dijeron. Esos hermanos son dos de los imputados: Néstor Cau y José Jafri.

 

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Esta mañana la audiencia dio un primer vuelco: el testimonio del comisario retirado y médico veterinario Mario Rosillo, quien se presentó como uno de los pioneros de la odorología forense en el país. Estuvo en Río Negro entre 2004 y 2011, toda la gestión del entonces gobernador Miguel Saiz: primero en la policía, como entrenador y jefe de la división Canes; después en la secretaría de Seguridad.

 

En la actualidad está radicado en Corrientees, donde presta servicios como perito en odorología forense; además de dar clases en las formaciones de fuerzas federales y de otras provincias. También se presentó como flamante presidente de la Asociación Argentina de Orodología Forense. Según sus palabras, se trata de una “técnica indiciaria” que permite realizar “pericias forenses”. La base científica es que el cuerpo humano desprende constantemente células muertas que van dejando un olor determinado y específico para cada ser humano en particular.

 

El médico veterinario contó que realizó diversas pericias durante la investigación. A la fiscalía le interesaron particularmente las realizadas en septiembre de 2007, en marzo de 2008 y una tercera en julio de ese mismo año. En la primera, de había efectuado un allanamiento en dos viviendas de Fernández Oro: una, ubicada sobre la calle Kennedy al 190, y una segunda en Kennedy e Yrigoyen.

 

El perro Corbata, un caso especial: se hizo famoso a nivel nacional por la cantidad de casos que permitió descubrir con su olfato. Foto: Cipo360.

 

En ese inmueble, el perro Corbata había encontrado un “positivo” para el olor identificatorio de Otoño, tanto en el comedor como en el sector del calefactor. Es decir que Otoño estuvo en ese lugar.

 

El 5 de marzo de 2008 se hizo una prueba odorológica en el edificio de Tribunales de Cipolletti. El objetivo: ver si los perros podían identificar el olor particular de algunas de las personas sospechadas en ese momento, con los que se hallaron en una bolsa de nylon negra encontrada en los alrededores de la central de El 30. en la que, según los estudios, trasladaron el cuerpo de Otoño.

 

En ese momento, se probó con dos perros adiestrados: Corbata y Nerón. Corbata – un ejemplar que fue reconocido por su capacidad en la identificación -, terminó dando “positivo” para los rastros de Néstor Cau y de José Jafri. En cambio, dieron negativo para los de Omar Alfredo Guajardo Bustamante

 

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Hubo una tercera pericia: el 4 de julio de 2008 se investigaron los olores de Germán Antilaf, Jafri, Cau y Lagos. En esa oportunidad, los canes “marcaron” con un positivo los rastros de Antilaf y Lagos; mientras que dieron “falso positivo” para Jafri y Lagos.

 

En ese momento se tuvo que interrumpir el interrogatorio porque la abogada de la querella, Gabriela Prokopiew, se descompensó y tuvo que ser tratada por los médicos. El testimonio de Rosillo continuará mañana a partir de las 8.30.

 

 

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