2024-12-02

La amistad de Otoño y Adriana: “habíamos hecho planes para que se quedara en casa el miércoles”

El último lunes de Otoño: clases, educación física, música y práctica de vóley.

Durante la quinta jornada del juicio por el secuestro y asesinato de Otoño Uriarte se vivió otro momento especialmente emotivo: fue cuando le preguntaron a la psicóloga clínica Adriana Salamanca si conocía a la víctima. La angustia de la mujer se pudo ver en su rostro y durante unos instantes su voz se quebró por la emoción. “Era mi amiga; habíamos hecho planes para que el miércoles se quedara en casa para estudiar”, contó.

 

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Eso había sido durante la tarde del lunes 23 de octubre de 2006; el último día que se vio con vida a Otoño. “Nos hubiéramos quedado esa noche, pero no había traído ropa, teníamos entrenamiento; así que decidimos planificarlo mejor”, contó Adriana.

 

Las dos chicas se conocieron cuando comenzaron el secundario en el único colegio que había en ese momento en Fernández Oro. Y allí comenzaron una relación de amistad que después de los estudios se prolongaba en los entrenamientos de voley en el equipo municipal. Ese día fatídico Adriana y Otoño estuvieron en el colegio, almorazaron allí para después irse hasta “el predio de Sícolo” para sus clases de educación física.

 

El Tribunal está presidido por Florencia Caruso (centro), y lo integran Amorina Sánchez Merlo (izquierda), y Juan Pedro Puntel (derecha).

 

Entre las 16 y las 18 estuvieron en la casa de Adriana: “comimos huevos revueltos con queso y pan. Y escuchamos música”. Un detalle que marca el paso del tiempo: en 2006 no se escuchaba de la misma manera. “Lo teníamos que hacer con los canales (de cable), como MTV y otros. Nos gustaba cantar los temas que estaban de moda”, precisó.

 

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Después se fueron caminando hasta el Polideportivo Municipal para el entrenamiento de voley: primero con el grupo de las sub 16, que comenzaba a las 19; después con la primera, que se prolongaba hasta las 21. “A veces hasta las 21.30, dependiendo de si teníamos un torneo o una competencia”, recordó.

 

Se despidieron cuando terminó la práctica. Otoño se marchó con otro grupo de amigas; Adriana se fue con un “chico que estaba conociendo, que me acompañó a casa”. Fue la última vez que se vieron.

 

 

 

 

 

 

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