CONFLICTO
Ximena Capristo ventiló lo peor de Fernanda Iglesias tras su salida de LAM
En el panel televisivo de LAM, conocido por frecuentes intercambios apasionados y controversias, el inesperado y agitado despido de Fernanda Iglesias ha suscitado un caudal de comentarios y opiniones divisidas. Ximena Capristo, ex compañera de panel y ocasional rival dentro y fuera de cámara, ha aprovechado la ocasión para no solo expresar su alivio sino también airear algunos trapos sucios que, según afirma, quedaron sin delucidar mientras convivían en el set.
Según Capristo, su ingreso al programa no fue desde un inicio bienvenido por parte de Iglesias. "Desde las primeras semanas empezaron a correr ciertas tensiones que no terminaron de disiparse", confiesa Capristo, sobre los primeros encuentros dentro de la dinámica del programa. Según su relato, el ambiente no tardó en volverse hostil, lo cual culminó eventualmente en un memorable enfrentamiento personal.
Aunque Iglesias decidió no continuar como panelista debido a lo que describió como un bajo salario, su salida vino envuelta en un torbellino de tensión acumulada y críticas que continuaron incluso después de que se despidiera del set. Capristo aprovechó para coincidir algunos de esos detalles, afilando las garras sobre sus posturas previamente mantenidas.
"Con su partida se habló mucho hacia abajo del escenario", explica Ximena. Según ella, muchas otras integrantes del programa comparten el malestar con Iglesias, aunque prefieren no manifestarse abiertamente. "Sé que hay chicas que no van a salir a hablar de esto en el aire porque no les parece correcto, pero estando entre compañeras la realidad era obvia", añadió.
Dentro de sus propios confiados comentarios, Capristo desestimó varias acusaciones dirigidas hacia ella por parte de Iglesias, incluso incluyendo incitaciones de traer a la luz supuestas pruebas: "Si tiene algo con qué sustentar lo que ha dicho, que lo haga. Pero lamentablemente para ella, su versión no es cierta", declamó Capristo, recordando momentos en los que afirma hubo concordancia entre ambas en situaciones informales, como una vez en una cafetería.
El desafiante intercambio verbal no terminó sin su correspondiente remolino de comentarios ácidos. Para poner el toque final a la disputa, Capristo lanzó un consejo cargado de ironía: "Le diría a Fer que aprenda a dejar ir. Su reacción fue desproporcionada si realmente no le era llevadero. Con ÃÂngel siempre se puede hablar, mandarle un mensaje explicando el porqué. No hacía falta optar por atacar de esta forma por todos los medios, no es correcto en absoluto". Efectivamente, parece ser que la paz no está cerca en regresar a las pantallas de LAM, un ecosistema donde las diferencias personales y el profesionalismo continúan su incesante juego de altos decibeles.