Crimen de Solano en Choele Choel: más policías de Río Negro van a juicio
Tras la realización de varias audiencias que concretaron la instancia de control de la acusación, tres empleados policiales deberán enfrentar en 2025 un juicio oral y público por delitos cometidos en el marco del legajo fiscal que continúa investigando la desaparición y muerte del trabajador salteño Daniel Solano. Se trata de de Walter Raúl Etchegaray, Ceferino Sebastián Muñoz y Cristian Gustavo Toledo. Actualmente, siete policías cumplen prisión perpetua por ese mismo hecho.
De esta manera, tanto el Ministerio Público Fiscal, como la querella y las defensas presentaron ante el juez Gregor Joos de General Roca la prueba con la que cuentan, es decir, se escucharán los testimonios de alrededor de 40 personas, se presentará prueba documental y se exhibirán los elementos secuestrados y reservados, ampliaciones de los croquis y planos catastrales y satelitales de los lugares en los que los hechos ocurrieran, fotografías, todo ello obrante en el expediente 19227/11 del Juzgado de Instrucción 30 de Choele Choel.
La pretensión punitiva provisoria esgrimida por el equipo fiscal será superior a tres años de prisión, por ello se solicitó la intervención de un Tribunal Colegiado para el juicio, según surgió en la audiencia a la que acudieron los abogados querellantes Sergio Heredia y Leandro Aparicio. Estuvieron presentes en la audiencia la fiscal Teresa Giuffrida, el juez y el abogado defensor Gustavo Viecens.
De esta manera, la calificación legal propuesta por la acusación, y por la que deberán responder dos de los imputados es la de: “encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso real”. Mientras que a uno de ellos se lo acusa de ser “partícipe necesario de homicidio agravado por alevosía y por haber abusado de sus funciones siendo miembro de una fuerza de seguridad en concurso real con vejaciones”.
Los hechos por los que debe responder éste último es que “el 5 de noviembre de 2011, el imputado habría colaborado para que Cárcamo, Cuello, Quidel, Barrera, Berthe, Bender y Martínez, lograron llevarse a Daniel Solano y provocarle posteriormente la muerte, tal como fue declarado en la sentencia del día 01 de agosto de 2018”, detalló la fiscal jefe.
En relación a los otros dos, los hechos imputados ocurrieron en la misma fecha, mientras “habrían visto que dos compañeros ya condenados, le habrían propinado a Solano golpes de puño, patadas, empujones. En virtud de este accionar, los dos empleados incumplieron con sus deberes al no haber intervenido cuando golpeaban y sacaban violentamente a Solano del local bailable y al no haber realizado las actas de procedimiento pertinentes, ni dar aviso a su superior ante los hechos ocurridos esa madrugada; en consecuencia, habiendo los aquí imputados presenciado cuando fue sacado del boliche Francisco Daniel Solano y siendo que se había solicitado la presencia del móvil policial a dicho efecto, no lo habrían puesto bajo debida custodia, a los efectos que el personal que se trasladaba en el móvil procediera al traslado de la víctima la comisaría o llegado a un centro de salud, según correspondiera con la situación; posteriormente tampoco denunciaron los hechos concretados por sus colegas”, explicó la fiscalía.
Se determinó en la investigación fiscal que los tres policías solicitaron a la Comisaría Octava de Choele Choel en la madrugada del 5 de noviembre de 2011 la presencia de un móvil, y como consecuencia de ello se constituyó una camioneta Ecosport, móvil 2304, en que se movilizaban cuatro de los efectivos que ya fueron condenados.
Desde entonces han pasado más de 13 años, y se llegó a la conclusión de que el trabajador rural fue asesinado pero el cuerpo nunca fue encontrado. Trascendió que Daniel tenía planeado hacer un reclamo salarial el lunes siguiente por una merma en la paga ante la firma Agrocosecha. El padre de Daniel, Gualberto Solano, sostuvo una lucha incansable por hallarlo pero falleció el 3 de abril de 2018 sin cumplir ese objetivo.
Habla un querellante