Juicio por Otoño: última semana de una causa que se prolongó 18 años, con un final incierto
La última semana del año será también la última de esta etapa del juicio que se sigue por el secuestro, violación y muerte de Otoño Uriarte. Luego de 18 años de una investigación inicial teñida de sospechas, la causa llegó a la instancia del plenario con cuatro imputados: Maximiliamo Lagos, Germán Antilaf y los hermanos José Hiram Jafri y Néstor Cau.
Leé también: Juicio por Otoño: el violento final de "Beto", el sujeto que quemó el celular de la adolescente
Después de una pausa de dos semanas, debido a los problemas de coordinar las agendas de fiscalía, defensores y magistrados, llega el turno de la presentación de los últimos testigos. A partir de las 8.30 del lunes, declararán Víctor Hugo Riu, Alejandro Medel, Tamar Rodríguez y Juan Marcelo Rodríguez, a solicitud de las defensas de Cau, Jafri y Antilaf.
Son testigos de descargo, que tratarán de contrastar o desacreditar algunos de los dichos efectuados por los que presentaron fiscalía y querella. Y tras el intermedio de las fiestas navideñas, el jueves 26 llegará el momento de los alegatos finales. Uno de los momentos más importantes del juicio: del lado de la acusación, la fiscal María Teresa Giuffrida; y la querella, Gabriela Prokopiew, tratarán de demostrar que la imputación se enfocó correctamente.
El tribunal está integrado por Florencia Caruso (centro); Amorina Sánchez Merlo y Juan Pablo Puntel. Foto: Cipo360.
Los defensores apuntarán en sentido contrario: Carlos Vila (representa a Antilaf); Edgar Lucero y Manuela Castro (Lagos); Rubén Antiguala (Jafri); y Marcelo Caraballo (Cau), deberán enfatizar los aspectos endebles de la parte acusatoria.
Por lo escuchado hasta el momento, será una tarea más complicada para fiscalía y querella que para los defensores: los primeros tienen la responsabilidad de demostrar que los hechos ocurrieron de la forma en que sostuvieron en la acusación. Y no da la sensación de que pueda demostrarse con un margen de suficiente certeza.
La causa fue compleja desde un comienzo. Otoño Uriarte tenía 16 años cuando fue secuestrada y desaparecida el 23 de octubre de 2006. Caminaba por una calle oscura de una zona rural, de regreso a su domicilio en Fernández Oro, después de una práctica de voley. Al día siguiente, su papá, Roberto Uriarte, realizó la denuncia en la Comisaría. Pero la investigación no avanzó, a pesar de las marchas y los reclamos de la comunidad.
Seguí leyendo: Crimen de Otoño: “los indicios nos apuntaron a los acusados como los responsables”
El cuerpito de la adolescente apareció abandonado contra la reja del desarenador de la usina de El Treinta, sobre el Canal Principal, en Cipolletti seis meses más tarde, un 23 de abril de 2007. Los análisis de los restos permitieron sacar algunas conclusiones: que llevaba entre cuatro y seis meses de muerta; que presentaba una herida corto – punzante en la zona de la axila; que fue violada por al menos uno de sus captores; que estuvo enterrada en un lugar y después lo arrojaron a la mini central hidroeléctrica.
El crimen de Otoño seguirá dando que hablar y tras la sentencia, que seguramente se conocerá luego de la feria judicial, se abrirán las puertas para una causa “Otoño dos”, para conocer las responsabilidades de lo ocurrido durante la primera etapa de la investigación.