MOTIVACIÓN
Qué es lo que verdaderamente motiva a Valeria Lynch a subirse a los escenarios a los 72 años
Valeria Lynch es un referente indiscutido de la música en nuestro país. A sus 72 años, lejos de pensar en el retiro, continúa estando activa y presenta una agenda de shows más que apretada. Lo que mueve a Valeria a permanecer en escena es un misterio que, recientemente, ha decidido compartir.
En diálogo con el público y distintos medios, Valeria ha revelado su pasión por la música y el escenario. "Cada vez que me convocan, siento que sigo siendo parte de algo especial", asegura la cantante, emocionada por la perspectiva de iniciar el año 2025 con un show en Punta del Este. A esto le suma que trabajar es un buen augurio para el año nuevo. La perspectiva de salud y actividad constante parece ser una fórmula que le inyecta fuerzas para seguir.
Pero no solo es la pasión por la música lo que mantiene a Valeria en los escenarios, sino el vínculo inquebrantable con su público. "Si no hago los clásicos, la gente me mata", confiesa entre risas, remarcando que lo que la gente más aprecia son sus temas de siempre. A sus 72 años, Lynch entiende que las historias de amor que ha narrado durante más de cuatro décadas han encontrado eco y permanencia en las vidas de sus seguidores.
Para Valeria, cantar sus grandes éxitos no es una mera repetición; es una vivencia personal y profunda: "Siento las historias que mis canciones han acompañado: casamientos, divorcios, amores, amistades". La ferviente y emocional recepción del público le proporciona una energía casi vital que, sin exagerar, parece rejuvenecerle.
La popularidad duradera de Valeria Lynch también es evidente en los números: "Cuando hice los dos últimos shows en el Gran Rex, full, con 3500 personas en cada uno, pregunté quién me veía por primera vez. ¡El 40% levantó la mano! ". Este dato no solo es un indicativo de su vigencia sino de su capacidad para seguir conquistando corazones nuevos.
La diversidad de su audiencia la sorprende: desde gente de su generación hasta jóvenes rockeros y amantes de las baladas. Este crisol de emociones y culturas no solo honra su talento, sino que le confiere una responsabilidad que Valeria parece estar dispuesta a asumir con toda la humildad que su experiencia le brinda.
Valeria Lynch sigue subiendo al escenario no por mera tradición, sino por convicción y amor hacia la música y hacia la inmensa comunidad que ha creado. Su historia es una inspiración para aquellos que temen cerrar capítulos o dejar de soñar, demostrando que la pasión y la entrega verdadera no tienen edad.