los 17 años, solicitó autorización judicial para disponer de su patrimonio y vender su vehículo
Un adolescente de 17 años gestionó ante el Poder Judicial la autorización para vender un automóvil que estaba registrado a su nombre. La solicitud se enmarcó en el principio de capacidad progresiva, una normativa que permite a los menores de edad tomar decisiones patrimoniales bajo supervisión judicial.
El joven explicó que su vehículo presentaba serios desperfectos mecánicos y altos costos de reparación, por lo que decidió reemplazarlo por otro en mejores condiciones. Acompañado por su abogada, presentó la documentación requerida y los informes necesarios para dar cumplimiento a los procedimientos legales establecidos.
El fallo, que proviene del fuero de Familia, subraya que los bienes registrados a nombre de menores están especialmente protegidos por la ley. A pesar de que el joven puede disponer de sus bienes, cualquier operación que implique la venta o transferencia debe contar con la autorización judicial, con el fin de evitar que terceros dispongan de ellos sin el consentimiento adecuado.
El registro de bienes a nombre de niños y adolescentes tiene como objetivo proteger su patrimonio y evitar que padres o tutores utilicen esos recursos de manera indebida. Al requerir la intervención del Poder Judicial, se asegura que las decisiones sobre bienes patrimoniales se tomen de forma imparcial y en beneficio exclusivo del menor.
En este caso, el joven actuó sin la representación de sus padres, presentando su solicitud directamente ante el Poder Judicial. La intervención de la Defensora de Menores garantizó que la transacción cumpliera con los principios de protección establecidos en la normativa vigente. Finalmente, se aprobó la venta del automóvil con la condición de que, posteriormente, se comprobara la adquisición de un nuevo vehículo a nombre del joven.
Este tipo de situaciones también se da con fondos provenientes de indemnizaciones o herencias, donde los bienes adquiridos siempre deben estar inscritos a nombre del menor, como una medida para asegurar su bienestar a largo plazo.