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Qué fue de la vida del hijo de Gabriel Corrado que vive en Países Bajos
Lucas Corrado, hijo del reconocido actor Gabriel Corrado, es un claro ejemplo de que, a veces, los sueños nos llevan por caminos muy diferentes a los de nuestra familia. Mientras su padre alcanzó notoriedad en el mundo del espectáculo, Lucas decidió seguir sus propias pasiones, diversidad que lo llevó a alejarse de los focos para encontrar su inspiración en el ámbito ambiental.
Desde temprana edad, el joven Corrado mostró un gran interés por el medio ambiente, un tema que le apasionaba en sobremanera. Así, mientras su entorno familiar giraba en torno a la actuación, Lucas pensaba en cómo contribuir al cuidado del planeta. Fue esta aspereza creativa y compromiso hacia la Tierra lo que lo llevaron a cruzar el océano y establecerse en Europa, concretamente en los Países Bajos, una nación conocida por su avanzado enfoque sobre la sostenibilidad y la vida verde.
En el año 2015 lanzó su travesía hacia el corazón del continente, impulsado por asombrar la cultura europea y sus hábitos ecológicos. Desde entonces, Lucas no solo visualizó un futuro en esa región sino que trazó un proyecto de vida que, en lo sucesivo, se concretaría cinco años más tarde al asentarse en ÃÂmsterdam junto a su pareja, Nicole Cini.
En este innovador contexto, Lucas Corrado se embarcó en un desafío empresarial inspirado en sus principios: la creación de Bluehouse World, una plataforma digital cuyo objetivo central es el de conectar a consumidores concienciados con marcas y productos ecológicos. Bluehouse World se ha convertido en un verdadero éxito, ligando a consumidores con alternativas sostenibles que promueven un estilo de vida más saludable y responsable, incluyendo productos orgánicos, veganos y ambientalmente amigables, desde alimentos a moda sostenible.
Los valores de Lucas Corrado resuenan poderosamente en sus redes sociales y discursos públicos. Subraya siempre la importancia de valorar todas las formas de vida, defendiendo la equidad entre todos los seres: "Todos tenemos el mismo derecho a vivir, amar y reír libremente". De este modo, Lucas infunde a su proyecto un espíritu consciente y una intención de servir al planeta generación tras generación.