ESCÁNDALO
El padre de L-Gante confirmó por qué se peleó a muerte con su hijo
El mundo del espectáculo es testigo de múltiples romances y despidos, pero la reciente controversia que gira en torno a L-Gante, cuyo nombre real es Elián, y la mediática empresaria Wanda Nara, ha trascendido el ámbito amoroso para calar hondo en lo familiar. Miguel Ángel Prosi, padre del cantante, no ha dudado en mostrar su descontento, hasta el punto de romper su vínculo con su propio hijo.
Todo comenzó cuando la inesperada relación entre Nara y L-Gante acaparó titulares por la disputa legal entre la empresaria y el futbolista Mauro Icardi. Si bien la reciente separación entre L-Gante y Wanda indicaba un distanciamiento de la publicidad sensacionalista, el padre del artista no pareció encontrar alivio en esta situación. En cambio, reafirmó su desaprobación al señalar que esta relación mediática fue el clímax de una serie de eventos que repudiaba.
Manifestando una furia incontenible, Miguel Ángel afirmó haber cortado el lazo no solo con Elián sino también con otros miembros de la familia. La razón, según él, fue la frustración acumulada por lo que consideró un obstáculo innecesario para la libertad y paz de su hijo. Expresando sus sentires más ígneos en programas televisivos, no dudó en tachar a sus familiares de "una manga de incompetentes", culpándolos de arrastrar a Elián nuevamente al ojo del huracán.
El crux para este abrupto corte familiar parece situarse en el papel que Miguel afirma haber jugado para sacar a L-Gante de situaciones complicadas en el pasado. Declaró abiertamente que fue su intervención la que dejó a su hijo fuera de los barrotes y no el equipo de abogados actual, liderado por el renombrado Payarola. "Le di la libertad de volver a caminar en la calle", clamaba entre enfados, responsabilizando a su hijo y su entorno de tomar pasos en falso nuevamente.
Sorprendentemente, había expresado anteriormente su apoyo a la relación, basado en su creencia en la autenticidad de los sentimientos compartidos entre su hijo y Wanda. "Si uno se siente cómodo con otra persona, quién soy yo para juzgar", solía decir Miguel ÃÂÂngel. Sin embargo, las aguas turbulentas en las que terminó este romance lo llevó a cambiar su perspectiva, lamentando el rol que toda esta trama jugó en distanciarlo de su familia.