Quiénes son los crianceros que ocupan un campo desde la Isla Jordán hasta la Confluencia
A comienzos de la semana, el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, denunció penalmente a los integrantes de la familia Retamal por haber bloqueado un camino rural que llega hasta la zona de la Confluencia. Un espacio donde el municipio planifica la realización de una ambiciosa “Costanera”, que se convertirá una zona recreativa de la ciudad.
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El punto de conflicto es que los Retamal reivindican la propiedad de ese territorio. La tensión fue escalando a partir de que se conociera el proyecto municipal, que pone en valor ese territorio, y que despierta expectativas adicionales.
El primer antecedente de ocupación de ese sector de la Isla Jordán, según testimonios orales, data de 1958, cuando Pedro Retamal se estableció en un predio ubicado a unos 1.800 metros del actual camino de acceso a la isla, sobre uno de los brazos del río. Allí se dedicó a la cría de animales, especialmente caballos, con una libertad que chocaba con los intereses de otros chacareros y de la misma municipalidad, que fue ubicando algunas dependencias en el lugar.
A principios de los años ’90, la municipalidad y el gobierno provincial le reconocieron la propiedad de cuatro hectáreas, en las que debía introducir algunas mejoras. Pero don Pedro tuvo ocho hijos, que se quedaron a vivir en esas tierras. Y empezaron a “empujar” para tener un espacio propio. De las cuatro hectáreas iniciales, hoy están reclamando 80. De la casa original del primer Retamal, se pasó a 18 viviendas.
Los caballos de la familia Retamal: un problema a resolver. Sin alambradas definidas, abandonan el campo y avanzan hacia la zona recreativa. Foto: archivo.
Algunos se cruzaron de orilla: una de las ramas de la familia se radicó sobre la margen sur, en la zona ubicada frente a la isla y donde antiguamente desembarcaba la balsa que permitía el cruce del río. Hoy administran un camping agreste al que se puede acceder desde el puente ubicado a 1.000 metros aguas abajo.
La situación de conflicto se da con las familias que permanecen instaladas entre lo que hoy es el club de empleados municipales y la Confluencia. Un campo que destinan a la cría de algunos animales en forma extensiva. Y hasta hace un par de años se podía ver a los caballos “de los Retamal” recorriendo todo el tramo del río.
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Desde fines del año pasado, el municipio inició una línea de diálogo con algunos de los referentes familiares para poder avanzar en la consolidación de la Isla Jordán como área recreativa y, fundamentalmente, avanzar en la construcción de una Costanera que permita llegar hasta la Confluencia.
El cierre del camino con tranquera y candado fue un punto de quiebre. La familia desconoció las negociaciones y el intendente Buteler respondió con una denuncia penal. Ayer se realizó una audiencia en la fiscalía y ambas partes se comprometieron a bajar la intensidad de la polémica. Los Retamal avisaron que quitarán el candado pero no la tranquera, porque es la forma de cuidar que los animales no se escapen. Y mañana se realizará una visita conjunta para visualizar las alternativas que se presentan: la familia afirma que hay otro camino que puede ser más útil para llegar a la confluencia de los ríos; y el municipio asume que esa es la traza que debe usarse.